El Paris Museum Pass es una tarjeta que abre una cincuentena de museos y monumentos de París y de la Île-de-France, y que no cuenta los días: cuenta las horas. Se activa sola la primera vez que la pasas por un torno de entrada, y a partir de ese momento tienes 48, 96 o 144 horas consecutivas, según la modalidad que hayas elegido.
Esa tarjeta, sin embargo, no te abre ninguna puerta más rápido que a los demás: el pase no es una entrada que evite la cola, y en el Louvre, en Versalles y en la Sainte-Chapelle tienes que reservar igualmente una franja horaria, gratuita para quien lo tiene, en la web de cada sede.
Sobre el precio, en cambio, tengo que contarte cómo han ido las cosas de verdad, porque una cifra oficial y única no existe. La web parismuseumpass.fr rechaza las peticiones automáticas con un error 403, lo he vuelto a probar de todas las maneras que conozco el 2 de octubre de 2026, y las tablas que circulan por internet para el pase de 2026 son tres y no coinciden entre sí. La más sólida de las fuentes que responden es VisitParisRegion, el organismo de turismo del destino París Île-de-France, que publica 85 euros por dos días, 105 por cuatro y 125 por seis: son las cifras con las que hago las cuentas aquí abajo. Tómalas como un orden de magnitud, porque alguna página de museo lleva todavía una tabla quince euros más baja en cada modalidad y varios blogs una más alta, y el precio del día lo lees en parismuseumpass.fr, que desde tu navegador se abre perfectamente.
¿Por qué un pase «de dos días» puede dejarte en la mano un día y medio?
¡Empezamos!
Horas consecutivas, no días
La modalidad se elige entre dos, cuatro y seis días, pero esa palabra engaña. El cómputo arranca en el momento exacto en que pasas la tarjeta en la primera entrada y avanza como un reloj, sin detenerse por la noche: un pase de dos días activado un miércoles a las 15:00 caduca el viernes a las 15:00.
Apunta la consecuencia, porque vale dinero de verdad. Si lo activas por la tarde, las primeras horas se te van con museos que ya están cerrando, y el último día el pase se apaga a media tarde, justo a la hora en la que todavía estarías dentro de una sala. Actívalo nada más abrir por la mañana, y tus dos días se convierten de verdad en dos.
La otra regla que conviene recordar es que cada sede se visita una sola vez con el mismo pase. No es un abono que te deje volver al Musée d’Orsay al día siguiente para ver otra vez una sala: es un contador de entradas, y cada puerta se abre una vez.

Lo que el pase no cubre
¿Cuáles son los museos de París que, con el pase en el bolsillo, pagas igual?
Se reparten sobre todo en dos familias, y ninguna de las dos es obvia. La primera son los museos privados, que no forman parte del circuito porque no pertenecen ni al Estado ni a la ciudad: el Musée Marmottan Monet, que guarda el cuadro que dio nombre al impresionismo, el Musée Jacquemart-André, la Fondation Louis Vuitton y la Bourse de Commerce. Son justo los museos que se ponen en el programa de la segunda o la tercera visita a París, es decir, cuando el pase por fin parece rentable.
La segunda familia son las exposiciones temporales, y esto vale dentro de los museos incluidos. El pase te abre la colección permanente del Musée Rodin o del quai Branly, pero la gran exposición del momento, en el mismo edificio, tiene su propia entrada, que pagas aparte.
Fuera del pase se quedan también la Torre Eiffel, que no es un museo nacional, y el Centre Pompidou, que está fuera solo porque está cerrado: el centro tiene unas obras que van de 2025 a 2030, y hasta entonces la pregunta de si el pase lo cubre no se plantea. Si lees en otro sitio que lo incluye, es una lista escrita antes del cierre. En Versalles, por último, el pase abre el Palacio y el Domaine de Trianon, pero no las Grandes Eaux Musicales ni los jardines musicales, que son espectáculos con taquilla propia.
Los once museos que no necesitas, porque ya son gratis
Once de los catorce museos de la Ville de Paris tienen la colección permanente gratuita, con pase o sin él: el Petit Palais, el Musée Carnavalet, el Musée d’Art Moderne, el Musée Cernuschi, el Musée Cognacq-Jay, el Musée Bourdelle, el Musée Zadkine, la Maison de Victor Hugo, la Maison de Balzac, el Musée de la Vie romantique y el Musée de la Libération.
No están en el pase, y no lo necesitan para nada: la única excepción afecta a tres de ellos, donde la gratuidad se suspende durante algunas exposiciones temporales. Pero es aquí donde la cuenta más a menudo sale mal: al mirar la lista de museos de París, quien elige el pase cuenta también las sedes que serían gratuitas de todos modos, y el pase parece rendir más de lo que rinde de verdad.
La lista completa de lo que en París no se paga, con la regla del primer domingo del mes explicada como es debido, la tienes en París gratis.
La reserva que el pase no sustituye
Si el pase abre la puerta, ¿por qué tienes que reservar igualmente?
Porque el pase y la reserva cuentan dos cosas distintas. El pase es un método de pago, y le dice a la taquilla que ya has pagado. La reserva es un contador de personas dentro de las salas, y le sirve al museo para no superar su aforo en una franja horaria concreta. Son más de tres las sedes que la piden tengas o no el pase: las ocho están en Obras de arte en París, y aquí me detengo en tres, donde la franja horaria sigue siendo gratuita para quien tiene el pase. Dos lo escriben en sus propias páginas: el Palacio de Versalles, donde la web oficial dice que quien tiene el pase debe retirar igualmente un «Passeport» con horario, y la Sainte-Chapelle, cuya página de preguntas frecuentes responde con detalle a quien llega con un pase. La tercera es el Louvre, y ahí la fuente es otra: su página se limita a recomendar la franja horaria, también a quien entra gratis, mientras que es la web del pase la que escribe que la franja hay que reservarla con antelación y que solo el horario reservado garantiza la entrada. En la Orangerie, la web del pase recomienda encarecidamente reservar, y en la práctica te conviene hacerlo.
En el Arco de Triunfo, en cambio, el pase basta y no tienes que reservar nada. En Versalles la franja horaria afecta solo al Palacio, pero las entradas gratuitas que hay que retirar son dos y no una: la del «Passeport», con su horario, y una segunda para el Domaine de Trianon, donde el horario no hace falta y la entrada sí.
El peor caso es el Louvre, porque además es el que todo el mundo pone el primer día. Si te presentas en la pirámide con el pase y sin la hora reservada, nadie te rechaza por principio: el museo entrega algunas entradas en sus taquillas el mismo día, pero solo la franja horaria reservada te garantiza la entrada, y te arriesgas a la cola y al completo. Cómo funcionan de verdad las entradas y las franjas horarias del museo te lo cuento en Cómo evitar la cola en el Louvre.
Por debajo de los veintiséis años, la cuenta cambia por completo
¿Y si tienes menos de veintiséis años?
Entonces, casi siempre, el pase es un gasto que no recuperas. La razón es que Francia ya le ha hecho a tu franja de edad el máximo descuento posible: con la residencia o la ciudadanía en el Espacio Económico Europeo y un documento con foto, hasta el día de tu vigesimosexto cumpleaños la entrada de los museos nacionales y de los monumentos del Estado es cero. Las condiciones exactas, edad por edad, las tienes puestas en fila en París gratis.
Haz la cuenta de lo que eso significa. Louvre, Orsay, Rodin, quai Branly, Panthéon, Sainte-Chapelle, Conciergerie y Arco de Triunfo: puertas que ya se te abren sin pagar. El pase se vende a un precio único para todos, sin tarifa reducida, así que lo pagarías entero por una ventaja que ya tienes.
Atención: la gratuidad por debajo de los 26 años pide la ciudadanía o la residencia en el Espacio Económico Europeo, no solo la edad. Alguien de veinte años que llega de fuera paga como un adulto, y para él la cuenta del pase vuelve a ser una cuenta de verdad.

Cómo se compra, y cómo hacer la cuenta sin equivocarte
El pase se compra online en la web oficial, que lo entrega como entrada electrónica para guardar en el teléfono o imprimir, y también se compra en persona: la página de puntos de venta de la web oficial enumera las taquillas de los museos y monumentos adheridos y los puntos de información turística de los dos aeropuertos, Charles-de-Gaulle y Orly. Si encuentras por ahí la indicación de que hay que recogerlo en persona antes de usarlo, es una información desfasada: la web oficial dedica ya una página entera a la entrada electrónica inmediata.
La cuenta honesta, la que de verdad te dice si comprarlo, se hace en tres pasos.
- Enumera solo las sedes de pago que vas a visitar de verdad en esas 48 o 96 horas, no las que te gustaría ver.
- Quita de la lista todo lo que sería gratis para ti de todos modos: los once museos municipales, y todo si tienes menos de 26 años y la residencia adecuada.
- Quita las exposiciones temporales, porque las vas a pagar de todos modos.
Suma las entradas individuales de lo que queda y compara el total con el precio del pase. El umbral no es un número de sedes: es el precio medio de las sedes que te quedan, y en París una entrada de pago está casi siempre entre los 16 y los 22 euros. Haz la división: para amortizar la modalidad de dos días, 85 euros, se necesitan más de cuatro sedes en 48 horas, y para la de cuatro días, 105 euros, cinco o seis en 96 horas. El Passeport de Versalles, 35 euros, es la única entrada del circuito que vale por sí sola dos entradas parisinas: por eso una cuenta que sale casi siempre lo incluye.
Te enseño la cuenta con un caso real, el itinerario de Qué ver en París en 3 días. Sus tres paradas cubiertas por el pase son la Sainte-Chapelle, el Louvre y el Musée de l’Armée: 16, 22 y 17 euros con la tarifa del Espacio Económico Europeo, es decir, 55 en total, y 22, 32 y 17 para quien llega de fuera, es decir, 71. La modalidad de cuatro días pide 105. Tres sedes en tres días no la amortizan, y no le andan ni cerca: te hacen falta jornadas más llenas que esa.
Y la diferencia entre esos dos totales, 55 y 71, te dice a quién le conviene más el pase. En París la tarifa completa no depende solo de la edad: en la Sainte-Chapelle y en el Louvre, quien no tiene la nacionalidad ni la residencia en el Espacio Económico Europeo paga 6 y 10 euros más, mientras que el pase se vende a precio único para todos. Así que si llegas de fuera, alcanzas el equilibrio con una sede menos que un europeo.
Información práctica
Datos verificados el 30 de septiembre de 2026 en las webs oficiales del Louvre, del Palacio de Versalles, de la Sainte-Chapelle y del Centre des monuments nationaux, y en las páginas del dominio parismuseumpass.fr accesibles desde los resultados de búsqueda; las entradas individuales citadas en las cuentas y los precios del pase están revisados el 2 de octubre de 2026, las primeras en las webs de cada sede y los segundos en VisitParisRegion. Precios y horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.
Precio. VisitParisRegion publica 85 euros por dos días, 105 por cuatro y 125 por seis, cifras leídas el 2 de octubre de 2026. La web oficial rechaza las peticiones automáticas, alguna página de museo lleva todavía una tabla quince euros más baja en cada modalidad y varios blogs una más alta, así que el precio del día se lee en parismuseumpass.fr, en la página del pase. Duración. El pase dura 48, 96 o 144 horas consecutivas, es decir, dos, cuatro o seis días, y el cómputo arranca en la primera entrada y no se detiene por la noche. Qué incluye. Incluye una entrada para cada sede de la lista oficial, colecciones permanentes, y en Versalles también el Domaine de Trianon. Qué se queda fuera. Se quedan fuera los museos privados, entre ellos el Marmottan Monet y el Jacquemart-André, la Torre Eiffel, todas las exposiciones temporales y, en Versalles, las Grandes Eaux Musicales y los jardines musicales. Reserva. El Palacio de Versalles y la Sainte-Chapelle piden igualmente una franja horaria reservada aparte en la web de la sede, gratuita para quien tiene el pase, mientras que el Louvre la recomienda, y la web del pase avisa de que solo el horario reservado garantiza la entrada. No son las únicas: son ocho en total, listadas en Obras de arte en París. En la Orangerie la reserva es muy recomendable, el Arco de Triunfo y el Domaine de Trianon no la piden, y en Versalles las entradas gratuitas que hay que retirar son dos, una para el «Passeport» del Palacio y otra para el Trianon. Gratuidad. Entran gratis, sin pase, los menores de 18 años de cualquier nacionalidad y los ciudadanos o residentes del Espacio Económico Europeo menores de 26 años, con un documento con foto. Cuánto tiempo pide. El pase solo rinde a quien llena las jornadas: con entradas de entre 16 y 22 euros se necesitan más de cuatro sedes de pago en 48 horas para amortizar la modalidad de dos días, y cinco o seis en 96 horas para la de cuatro.
Antes de comprarlo
El pase sirve para una cosa sola: ahorrar en una serie apretada de entradas de pago, dentro de un número cerrado de horas. No te salta las colas, no cubre las exposiciones, no sirve en los museos de la ciudad y casi nunca sirve por debajo de los 26 años.
Si después de la cuenta de los tres pasos el pase te conviene, la mejor manera de usarlo es meter dentro las sedes con la entrada más cara y la cola más larga: el Louvre, el Musée d’Orsay, la Sainte-Chapelle, el Musée de l’Armée en los Inválidos y Versalles. Si no te conviene, el París que no pide entrada es más grande de lo que parece, y empieza en París gratis. Y si todavía tienes que decidir en qué orden poner estas paradas en tus días en París, parte de Qué ver en París en 3 días, que las une alrededor del día de cierre de cada una.
Créditos fotográficos: Sainte-Chapelle de Diego Delso, CC BY-SA 4.0 via Wikimedia Commons; Dôme des Invalides de Maksim Sokolov, CC BY-SA 4.0. El grupo escultórico del Arco de Triunfo, «La Paix de 1815» de Antoine Étex, es de dominio público.
