En la place Denfert-Rochereau hay dos pabellones gemelos de Claude-Nicolas Ledoux, lo que queda de la barrière d’Enfer. Delante de uno siempre hay cola para las Catacumbas. En el otro, donde no hay cola, hay un museo gratuito que cuenta la Liberación de París, y a veinte metros bajo la plaza está aquello por lo que conviene llegar a la hora de apertura: el puesto de mando desde el que la Resistencia dirigió la insurrección.

El búnker se visita gratis, pero solo se reserva en persona, en la entrada del museo, el mismo día, y las plazas son poquísimas: quien llega por la tarde casi siempre lo encuentra completo. Se baja por casi cien escalones muy empinados, y el museo desaconseja expresamente la visita a quien tenga problemas cardíacos o respiratorios y a quien sufra claustrofobia.
¿Por qué la Resistencia eligió esconderse justo debajo de una plaza abierta?
¡Empezamos!
1. Los dos pabellones de Ledoux, es decir, el edificio
El museo ocupa una de las dos casetas de arbitrios de la barrière d’Enfer, diseñadas por Claude-Nicolas Ledoux en 1787 para el muro de los Fermiers généraux: quien entraba en París por aquí pagaba el impuesto sobre las mercancías.

Mira los dos edificios antes de entrar, porque su historia explica el resto: son macizos, bajos, con el almohadillado en la base, y nacieron para controlar. Debajo corren las galerías de las canteras de las que salió la piedra con la que se construyó París, y son ellas las que en 1944 hicieron posible el puesto de mando.
2. La sala de 1940, donde empieza todo
El recorrido no arranca de la Liberación, arranca de la derrota. 1940 es el año en que Francia se hunde en seis semanas, el gobierno firma el armisticio y dos hombres muy distintos, cada uno por su cuenta, deciden no aceptarlo.
Ten esa fecha delante mientras miras las vitrinas, porque el museo está construido sobre un paralelo: Jean Moulin, el prefecto que se convierte en el coordinador de la Resistencia interior, y Philippe Leclerc de Hauteclocque, el oficial que desde África sube hasta París con su división. Las dos historias corren por dos vías y solo se encuentran al final.
3. El sobre con la cara de Pétain
¿Qué se ve de un hombre que vive en la clandestinidad?
Se ve esto, y es el objeto que te quedará en la cabeza más que cualquier panel: el sobre de una carta que Jean Moulin envió a su madre y a su hermana, dirigida al 21 de Grand Rue en Montpellier y matasellada en Aviñón, el 3 de noviembre de 1942.

Busca el sello arriba a la derecha: 1,50 francos, con el perfil de Pétain. El hombre que está unificando la Resistencia franquea la carta para su madre con la cara del jefe del Estado francés, porque ese era el sello que se compraba en la oficina de correos. No hay párrafo sobre la Ocupación que diga lo mismo en menos espacio.
4. El puesto de mando, veinte metros bajo la plaza
Del museo se baja al abri, el refugio en el que el coronel Henri Rol-Tanguy, jefe militar de las Fuerzas Francesas del Interior para la región de París, instaló su puesto de mando el 20 de agosto de 1944, bajo el pabellón oeste.
Antes de ponerte en la cola, entérate de lo que te espera. La visita libre dura treinta minutos, la de realidad mixta dura cuarenta y cinco. Se bajan veinte metros por casi cien escalones empinados, y abajo hay salas bajas, tuberías, la centralita telefónica. No es accesible para personas con discapacidad, y quien no pueda bajar puede pedir en recepción la visita virtual de 360 grados en tableta, que el museo presta.
5. Las dos colecciones que hicieron el museo
Este museo existe porque dos personas decidieron que debía existir. Los fondos vienen de dos donaciones: el legado de Antoinette Sasse, pintora y resistente, amiga de Jean Moulin, y el de la Fundación Maréchal Leclerc de Hauteclocque. En total son casi trescientos objetos.
¿Qué diferencia hay, según de dónde venga un objeto?
Párate a leer las procedencias en las cartelas, que casi nadie lee. Muchas de estas piezas no son reliquias oficiales: son cartas, documentos falsos, fotografías, objetos personales guardados en casa por alguien durante cincuenta años y luego entregados. Esa es la diferencia entre un museo de historia militar y un museo hecho de vidas.
6. El museo es nuevo aquí, y es una fecha que cuenta
Lo último que hay que saber tiene que ver con el sitio, no con los objetos: el museo se inauguró aquí el 25 de agosto de 2019, el día del septuagésimo quinto aniversario de la Liberación de París, y los pabellones de Ledoux se restauraron para acogerlo.
Por eso, buscando este museo, encuentras en la red direcciones viejas: hasta entonces el museo tenía otra sede. Y explica por qué el montaje es claro y reciente mientras el edificio tiene dos siglos y medio.
Información práctica
Datos verificados el 24 de septiembre de 2026 en la web oficial museeliberation-leclerc-moulin.paris.fr. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.
Entradas. El acceso a las colecciones permanentes es gratuito para todos y no hace falta reservar. Las exposiciones temporales se pagan, y el precio cambia de una a otra. El puesto de mando. La visita es gratuita y dura treinta minutos, pero solo se reserva en persona, en la entrada del museo, el mismo día, y las plazas son muy pocas: si te importa, ven a la hora de apertura. Horarios. El museo abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00. La última entrada es a las 17:30 y las salas empiezan a cerrar a las 17:45. Cierres. Cierra los lunes, además del 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre. Accesibilidad. El museo es accesible, el puesto de mando no: solo se llega por una escalera empinada de casi cien escalones. Cómo llegar. La entrada está en el 4 de la avenue du Colonel-Henri-Rol-Tanguy. La parada es Denfert-Rochereau en las líneas 4 y 6 y en el RER B, en la misma plaza. Cuánto tiempo calcular. Las seis etapas piden una hora y media, y el puesto de mando añade media.
Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.
A partir de aquí
La entrada de las Catacumbas está al otro lado de la plaza, y la piedra que salió de ellas levantó los palacios del Marais. A diez minutos a pie, hacia Montparnasse, hay dos casas taller gratuitas, el Musée Bourdelle y el Musée Zadkine. Si quieres el París de la Ocupación contado desde otro lado, el mahJ en el Marais dedica una sección al caso Dreyfus y una instalación a los habitantes de su propio palacio en 1939.
Créditos fotográficos: estado mayor FFI en el Hôtel de Ville y sobre de Jean Moulin, colecciones del museo (CC0); pabellones de Ledoux de Coyau (CC BY-SA 3.0), de Wikimedia Commons.