A dos pasos del jardín de Luxemburgo, en la rue d’Assas, hay un pasadizo entre dos muros que no parece llevar a ninguna parte. Al fondo se abre un patio con una casa baja, un jardín y dos talleres: aquí Ossip Zadkine vivió y trabajó de 1928 a 1967, cuarenta años, y hoy es un museo del Ayuntamiento de París con unas trescientas esculturas.

la casa blanca del musee zadkine vista desde el jardin al anochecer, con las ventanas iluminadas, un pabellon acristalado a la izquierda y la hiedra en el muro a la derecha

La colección permanente es gratuita, el museo cierra los lunes y la última entrada es a las 17:30. Y hay algo que debes saber de esta página antes de leerla: no encontrarás aquí las fotografías de las esculturas, y más abajo te explico por qué.

¿Cómo se esconde un museo en una calle del distrito VI?

¡Empezamos!

1. El pasadizo, la puerta que casi todos pasan de largo

Desde la calle no ves nada. Hay una verja de hierro entre dos edificios, una placa gris con el horario y un rótulo perpendicular al muro que pone MUSÉE ZADKINE: si no lo buscas, sigues de largo.

la entrada del musee zadkine en la rue d assas, un pasadizo estrecho entre dos edificios con la verja de hierro y el rotulo perpendicular al muro

Cruza el pasadizo: bastan unos metros y el ruido de la calle desaparece. Llévate ese efecto contigo al entrar, porque la mitad del valor de este sitio está en lo que el patio hace después de la acera.

2. La casa y los dos talleres, tal como él los dejó

Mira la casa desde el jardín: es baja, blanca, con barandillas de hierro en las ventanas y un pabellón acristalado que sobresale hacia ti. Los talleres están al lado, y lo que llama la atención son las dimensiones: son habitaciones pequeñas, de vivienda, en las que un escultor trabajó cuarenta años sin tener nunca el espacio que un museo le habría dado.

Pasea la mirada por los suelos y los rincones. Aquí no hay la puesta en escena de la casa de artista reconstruida: la casa es esa, y el museo metió dentro las obras en vez de convertirla en galerías.

3. La madera, el material en el que Zadkine pensaba

¿Por qué un escultor del siglo XX vuelve a la madera?

Zadkine tallaba directamente en el tronco, sin el modelo en barro que te esperarías. Es la técnica que en francés se llama taille directe, y quiere decir que cada golpe es definitivo: la obra no se corrige, se falla.

Busca en sus maderas las vetas y los nudos, porque Zadkine no los esconde, los usa. Una figura sigue la fibra del tronco del que ha salido, y las partes cóncavas, los huecos cavados dentro del cuerpo, son su firma: donde otro escultor habría puesto masa, él quita y deja el agujero.

4. La Ville détruite, que no está aquí pero lo explica todo

La obra más famosa de Zadkine está en los Países Bajos. Es La Ville détruite, inaugurada en el puerto de Róterdam el 15 de mayo de 1953, de seis metros y medio de alto, y recuerda el bombardeo alemán del 14 de mayo de 1940, que arrasó el centro medieval de la ciudad.

¿Qué le falta a esa figura?

La figura tiene los brazos levantados por encima de la cabeza, echada hacia atrás como en un grito, y tiene un agujero en el pecho: el corazón que falta es el centro de Róterdam destruido. Zadkine la definió como «un grito de horror contra la brutalidad inhumana de este acto de tiranía». Este museo conserva el Torse de la Ville détruite, un bronce fundido entre 1951 y 1963 que retoma en pequeño la figura del monumento y que entró con el legado de Valentine Prax en 1981. Es la mejor manera de entender de dónde viene esa forma: no es una abstracción, es un cuerpo al que le falta un trozo.

5. Por qué en esta página no hay esculturas

Ossip Zadkine murió en 1967, así que sus obras siguen protegidas por el derecho de autor hasta 2037. En Francia la libertad de panorama existe, pero excluye los usos comerciales, y un sitio que aloja enlaces de afiliación es a todos los efectos un uso comercial: ni siquiera los bronces expuestos al aire libre en el jardín resuelven el problema.

Por eso las dos fotografías que te he puesto aquí son la casa y el pasadizo de entrada, y por eso te describo las obras en vez de enseñártelas. De ahí viene también que, buscando este museo en la red, encuentres sobre todo imágenes del jardín y poquísimas esculturas: no es una carencia del museo, es el calendario del derecho de autor.

Información práctica

Datos verificados el 24 de septiembre de 2026 en la web oficial zadkine.paris.fr. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.

Entradas. El acceso a las colecciones permanentes es gratuito y sin reserva. Las exposiciones temporales se pagan aparte, y el precio lo encontrarás en la página de la exposición en curso. Horarios. El museo abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00, y la última entrada es a las 17:30. Cierres. Cierra los lunes, además del 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre. Accesibilidad. El museo es accesible para personas con movilidad reducida, presta sillas de ruedas gratis y sin reserva y pone a disposición taburetes plegables. Cómo llegar. La entrada está en el 100 bis de la rue d’Assas. Las paradas son Notre-Dame-des-Champs en la línea 12 y Vavin en la 4, y el RER B para en Port-Royal. Cuánto tiempo calcular. Las cinco etapas piden cuarenta y cinco minutos, y con el jardín se llega a una hora.

Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.

A partir de aquí

La otra casa taller de Montparnasse es el Musée Bourdelle, a diez minutos a pie y también gratuito, y los dos se visitan bien en la misma mañana. Zadkine llegó a París en el círculo de La Ruche, junto a Chaïm Soutine y Amedeo Modigliani, y esa generación tiene un museo que la cuenta, el mahJ. Si prefieres la casa de un pintor a la de un escultor, el Musée Delacroix está al otro lado del bulevar.

Créditos fotográficos: casa vista desde el jardín de Serein (CC BY-SA 3.0); entrada de la rue d’Assas de Celette (CC BY-SA 4.0), de Wikimedia Commons.