El fundador de La Samaritaine, los grandes almacenes junto al Sena, compró obras del siglo XVIII durante veintisiete años y luego se las dejó a la ciudad. El Musée Cognacq-Jay es esa colección: doscientas piezas entre pinturas, esculturas, muebles y objetos de arte, dentro de un palacio del siglo XVI del Marais que nada tiene que ver con el XVIII y que precisamente por eso funciona.

una sala del musee cognacq jay con paneles de roble, dos retratos femeninos del siglo xviii con marco dorado, un sofa tapizado de tapiz y una lampara de cristal

Es un museo pequeño, se hace en una hora, y es gratuito cuando no hay exposición temporal. Tiene, eso sí, dos límites que conviene saber antes: cierra los lunes y no es accesible para personas con movilidad reducida, algo que el museo declara en todas las páginas de su web.

¿Cómo ha acabado una colección del siglo XVIII en un palacio construido en 1575?

¡Empezamos!

1. El hôtel Donon, que estuvo a punto de ser derribado

El palacio se construyó hacia 1575 para Médéric de Donon, controlador de los edificios del rey, hombre cercano a Catalina de Médici y yerno del escultor Girolamo della Robbia. La placa «Histoire de Paris» del muro cuenta el resto: la fachada al patio tiene dos grandes vanos gemelos casi palladianos bajo un frontón triangular interrumpido, la de la calle se rehízo a principios del XVII, y el edificio, en mal estado y amenazado de derribo, se restauró para acoger el museo.

El museo, por lo demás, se mudó: las colecciones dejaron el boulevard des Capucines, donde estaban desde los tiempos del fundador, para venir aquí. Mira el techo nada más entrar en una de las salas pequeñas: las vigas pintadas son del siglo XVI, y los cuadros de debajo tienen dos siglos menos.

una sala del musee cognacq jay con paredes gris azuladas, dos pinturas del siglo xviii con marco dorado, una comoda de marqueteria y el techo de vigas de madera pintadas

2. Quiénes eran Cognacq y Jaÿ

Ernest Cognacq fundó los grandes almacenes de La Samaritaine. En 1872 se casó con Marie-Louise Jaÿ, que entonces era primera vendedora de la sección de confección del Bon Marché, es decir, de los grandes almacenes de la competencia. Entre 1900 y 1927 compraron obras del siglo XVIII, y en 1928 la colección se legó a la Ville de Paris.

¿Por qué un coleccionista no guarda su colección en su propia casa?

Ten presente otra decisión curiosa del fundador, que el museo recoge: Cognacq no dejó toda la colección en su propia casa, sino que decidió presentar una selección de piezas del XVIII en un edificio independiente. Desde entonces la colección no está cerrada: el museo sigue comprando, y sus adquisiciones conviven con las del fundador.

3. El Gran Canal de Canaletto

Empieza por aquí, porque es el cuadro que el museo pone el primero entre sus obras maestras y que declara expuesto en sala: El Gran Canal visto desde el puente de Rialto, óleo sobre lienzo de 48,5 × 79 centímetros, pintado hacia 1725, número de inventario J 17.

¿Quién compraba una vista de Venecia en el siglo XVIII?

Viene de la colección del cónsul británico en Venecia, Joseph Smith, o sea, del mercado de los viajeros del Grand Tour, que compraban vistas como hoy se compran fotografías. Acércate y busca los andamios: el museo señala que en las fachadas de los palacios en obras se ven los andamiajes, y que en la plaza del mercado de la Erbaria está la gente de la mañana. Canaletto no arregla nada, y por eso su vista vale también como documento.

4. La lechera de Huet y el retrato de Vigée-Lebrun

Ponlas una al lado de la otra, porque muestran las dos maneras en que el siglo XVIII francés miraba a las mujeres. La lechera es de Jean-Baptiste Huet y el museo la fecha entre 1750 y 1800: es el mundo pastoril, el que se pintaba para las paredes de los salones.

El Retrato de Marie-Louise-Adélaïde-Jacquette de Robien, vizcondesa de Mirabeau es de 1774 y es de Élisabeth Vigée-Lebrun, que entonces tenía diecinueve años y llegaría a ser la retratista de María Antonieta. Una mujer que pinta a otra mujer, en un museo en el que casi todos los demás cuadros los pintaron hombres.

una sala del musee cognacq jay con paneles claros, un retrato oval de mujer, una consola de marqueteria y una lampara de cristal

5. La pistola de perfume

La cuarta obra con ficha oficial es un objeto, y sirve para recordar que este no es solo un museo de cuadros: un pistolet à parfum de Jean-François Bautte, de hacia 1800. Bautte era relojero y joyero ginebrino, y la pistola, en vez de disparar, pulverizaba perfume.

Míralo de cerca: es el tipo de objeto que el siglo XVIII producía en cantidad y que casi ningún museo expone. Aquí está junto a las porcelanas, las miniaturas y las cajas, que son buena parte de la colección.

6. Las salas, del salon bleu al salon Boucher

Desde el 1 de octubre de 2022 la colección se reparte por las catorce salas del hôtel Donon, en un recorrido temático, y el museo nombra ocho: salle des portraits, salon bleu, couloir des portraits, salon d’honneur, salon des exotismes, petits objets de luxe, galerie des Antiques, salon Boucher.

Ten en cuenta dos cosas. La primera es que el recorrido es temático y no cronológico, así que no busques un orden por fechas. La segunda es que una aplicación gratuita comenta una veintena de obras en francés, en inglés y en lengua de signos francesa: descárgatela antes, porque las cartelas en sala son mínimas.

Información práctica

Datos verificados el 23 de septiembre de 2026 en la web oficial museecognacqjay.paris.fr. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.

Entradas. La colección permanente es gratuita, salvo en los periodos de exposición temporal: entonces hay una entrada única para exposición y colección, 11 euros general y 9 euros reducida. Antes de salir, mira en la web si hay una exposición en curso, porque es lo que decide si pagas. Horarios. De martes a domingo el museo abre a las 10:00 y cierra a las 18:00. La taquilla cierra a las 17:15 y la librería-tienda a las 17:45. Los lunes cierra. Accesibilidad. El museo no es accesible para personas con movilidad reducida, y lo dice él mismo: es un palacio del siglo XVI, con escaleras y desniveles. Reserva. Para las exposiciones el museo recomienda encarecidamente la entrada con hora en la taquilla de Paris Musées; sin exposición no hace falta. Cómo llegar. La entrada está en el 8 de la rue Elzévir. Las paradas más cercanas son Saint-Paul en la línea 1 y Chemin Vert en la línea 8. Cuánto tiempo calcular. Las seis etapas piden una hora. Es el museo que conviene meter entre dos visitas más exigentes.

Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.

A partir de aquí

Estás en medio del Marais, y todo lo demás de este recorrido se hace a pie: el Musée Picasso y el Musée Carnavalet están a pocos minutos, el Musée de la Chasse et de la Nature está en la rue des Archives, el mahJ en la rue du Temple y la Maison de Victor Hugo en la place des Vosges. Si el siglo XVIII te ha atrapado, lo que sigue es el Musée des Arts décoratifs, que conserva salas enteras del mismo siglo.

Créditos fotográficos: salas del museo de Miguel Hermoso Cuesta (CC BY-SA 4.0), Siren-Com (CC BY-SA 3.0) y VladoubidoOo (CC BY-SA 4.0), todas de Wikimedia Commons.