En el segundo piso del número 6 de la place des Vosges, encima de los soportales de ladrillo rojo, está el piso que Victor Hugo alquiló de 1832 a 1848. Son los años en los que escribe Ruy Blas, en julio de 1838, en los que lo nombran par de Francia, en abril de 1845, y en los que, el 17 de noviembre de ese año, empieza Les Misères, la primera versión de Los miserables. Hoy es un museo, y no es una recreación de época: es una biografía contada con los muebles, los objetos y las obras que Hugo tuvo, o que diseñó él mismo.

la fachada del numero 6 de la place des vosges de paris, de ladrillo rojo y piedra clara, con los soportales abajo y el tejado de pizarra con buhardillas

Normalmente la colección permanente es gratuita, pero ahora mismo no: del 11 de junio al 22 de noviembre de 2026 se paga todo, colección incluida, por la exposición Hugo et l’architecture. El museo cierra los lunes, y la cafetería Mulot que muchas guías siguen recomendando cerró el 19 de junio.

¿Quién diseñó los paneles chinos que cubren una de las salas?

¡Empezamos!

Cómo está organizada la casa

Las salas siguen la vida de Hugo, no el plano del piso: antes del exilio, durante el exilio, después del exilio. Son siete estancias, se visitan en una hora y están en el segundo piso.

Un dato que ayuda a entender lo que vas a ver: en 1851, tras el golpe de Estado de Luis Napoleón, Hugo deja Francia y pasa diecinueve años fuera, casi todos en las islas del Canal. Las salas centrales del museo vienen de allí, no de aquí.

1. La antecámara, donde Hugo es todavía un muchacho

La primera sala cuenta la familia y los primeros éxitos. Fíjate en quién firma los retratos: casi todos son de gente de la casa, los hermanos Eugène y Achille Devéria, Louis Boulanger, su cuñada Julie Duvidal de Montferrier, alumna del barón Gérard, y la propia madame Hugo.

Ten presente algo que hoy damos por descontado y que entonces era raro: Hugo fue célebre muy pronto en tres géneros a la vez, la poesía con Les Orientales, el teatro con Hernani y la novela con Nuestra Señora de París.

2. El salón rojo, la sala de las visitas

Párate aquí más que en ninguna otra. Tapizado de damasco rojo, es la sala que evoca el piso tal como era cuando las letras, las artes y la política se daban cita alrededor del cabecilla de los románticos. En las paredes están las obras que entonces colgaban en el gran salón: los retratos de familia de Boulanger y de Auguste de Châtillon, y un lienzo con la historia de Inés de Castro, regalo del duque y la duquesa de Orleans, que dice hasta qué punto Hugo estaba cerca de la familia real.

el busto de marmol de victor hugo esculpido por david d angers, con el pelo revuelto y la inscripcion a victor hugo son ami p j david d angers 1838 en la base

La pieza que hay que buscar es el busto de mármol de David d’Angers. Lee la base: «À Victor Hugo, son ami P. J. David d’Angers, 1838». No es un homenaje póstumo ni un retrato oficial, es el regalo de un amigo a un escritor que a los treinta y seis años ya era un monumento.

3. El salón chino, que Hugo diseñó para Juliette Drouet

Los paneles los dibujó Victor Hugo en persona, entre 1863 y 1864, y los pintó con la ayuda de un artesano, Tom Gore, que ya había trabajado en las obras de Hauteville House.

el salon chino de la maison de victor hugo, con paneles lacados verdes y negros pintados con figuras y flores doradas, decenas de platos de porcelana en las repisas y sillas de madera oscura

Eran la decoración de la casa de Juliette Drouet, la compañera de Hugo, en Guernesey: la casa se llamaba Hauteville II y los paneles estaban repartidos por cuatro habitaciones. Paul Meurice se los recompró al sobrino de Juliette para regalarlos al museo, y aquí se remontaron como «salón chino» con la ayuda del marchante de arte asiático Siegfried Bing, cuya galería daría después nombre al Art nouveau.

Acércate a los paneles y busca las letras: entre flores, pájaros y figurillas están los monogramas VH y JD entrelazados. El museo lo dice sin rodeos: esta es una faceta poco conocida del genio de Hugo, la de decorador, y ningún otro museo puede enseñarla.

4. El comedor, los muebles deshechos y rehechos

Durante el exilio Hugo se dedicaba, a menudo con Juliette o con sus hijos, a lo que el museo llama la «caza de los viejos arcones» de Guernesey, y compraba muebles antiguos y renacentistas. Luego los hacía desmontar y montar de nuevo a su gusto, según sus propios dibujos, por un equipo de carpinteros dirigido por Pierre Mauger.

¿Qué aspecto tiene un mueble desmontado y rehecho por un poeta?

El resultado lo tienes alrededor: una puerta se convierte en mesa, los arcones en aparadores o bancos, los carretes de hilo en arandelas para velas, las patas en columnas. Mira la mesa: es la que Hugo usó para escribir la primera serie de la Légende des siècles, en 1859, y que luego regaló a Juliette.

5. El gabinete pequeño, que cambia cada vez

La quinta sala no tiene un montaje fijo. El museo la usa para pequeños montajes temáticos, con dibujos, fotografías, grabados, manuscritos e impresos, es decir, con las obras que por conservación no se pueden exponer siempre.

Es la sala que hace que una visita sea distinta de otra, y vale la pena mirar en la web qué hay cuando vayas: el fondo gráfico de este museo es enorme y casi nadie lo conoce.

6. El gabinete de trabajo, con el Rodin

La sexta sala cuenta la vuelta del exilio, en 1870, y la gloria. En el centro está el mueble para escribir de pie que Hugo se hizo arreglar al final de su vida: quien lo imagina encorvado sobre un escritorio se llevará una sorpresa.

¿Quién retrató a Hugo al final de su vida?

Alrededor, el retrato derivado de Léon Bonnat, el Buste héroïque de Auguste Rodin, las grisallas preparadas para las ediciones ilustradas de sus obras completas y el retrato de sus nietos Georges y Jeanne, que remite a El arte de ser abuelo. También está la imagen de Juliette Drouet pintada por Bastien-Lepage pocos meses antes de su muerte: en una sala que habla de gloria, es lo más íntimo que hay.

7. La habitación en la que murió

La última sala no viene de la place des Vosges. De 1878 hasta su muerte Hugo vivió en el 130 de la avenue d’Eylau, que en 1881 pasó a llevar su nombre, y sus nietos Georges y Jeanne hicieron posible que el museo reconstruyera fielmente su última habitación.

la habitacion de victor hugo reconstruida en el museo, con la cama con dosel de madera oscura tallada, las paredes de damasco rojo, una butaca de terciopelo rojo y una estatuilla dorada sobre un mueble

Mira la cama: es aquella en la que Victor Hugo murió el 22 de mayo de 1885 y en la que su cuerpo estuvo expuesto antes del funeral de Estado del 31 de mayo y el 1 de junio. Entre los muebles están los jarrones de Sèvres que el gobierno le regaló por sus setenta y nueve y sus ochenta años, y varios retratos hechos tras su muerte. Es la sala más silenciosa de la casa, y conviene dejarla para el final.

Información práctica

Datos verificados el 23 de septiembre de 2026 en la web oficial maisonsvictorhugo.paris.fr. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.

Entradas. Normalmente la colección permanente es gratuita, pero del 11 de junio al 22 de noviembre de 2026 la entrada es de pago para todo, exposición y colección, por Hugo et l’architecture. La página del museo no publica el importe: lo encontrarás en la taquilla en línea, donde de todos modos conviene reservar. Gratuidades. Entran gratis los menores de 18 años, los estudiantes de moda, bellas artes, historia del arte y arqueología, los estudiantes del INALCO y del INHA, las personas con discapacidad y sus acompañantes, quienes buscan empleo y quienes cobran las rentas mínimas. Reducidas. La reducida vale de los 18 a los 26 años incluidos, y para docentes en activo, estudiantes y titulares de las tarjetas Pass famille y familias numerosas. Horarios. Todos los días menos el lunes, de 10:00 a 18:00. La taquilla cierra a las 17:15 y la tienda a las 17:50. Consigna. La consigna es gratuita y dejar el bolso es obligatorio: las medidas máximas son 40 × 30 × 20 centímetros, y no se aceptan abrigos ni objetos de valor. Cómo llegar. La entrada está en el 6 de la place des Vosges. Las paradas son Bastille en las líneas 1, 5 y 8, Saint-Paul en la línea 1 y Chemin Vert en la línea 8. Cuánto tiempo calcular. Las siete salas piden una hora, y la plaza de abajo merece media más.

Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.

A partir de aquí

La plaza que ves desde las ventanas tiene artículo propio, con su historia y sus soportales: place des Vosges. Los demás museos del Marais están todos a pie: el Musée Carnavalet, que conserva las decoraciones que pintó Le Brun para otro palacio de esta misma plaza, el Musée Cognacq-Jay, el Musée Picasso, el mahJ y el Musée de la Chasse et de la Nature. Y si el busto de Rodin te ha llamado la atención, sus esculturas están en el Musée Rodin.

Créditos fotográficos: fachada a la place des Vosges de Staroad.fr (CC BY-SA 4.0); salón chino, busto de David d’Angers y habitación de Vassil (CC0), de Wikimedia Commons.