Detrás de un portón de la rue du Temple hay un patio que no te esperas: pilastras corintias gigantes, un escudo esculpido en el frontón, silencio. Es el hôtel de Saint-Aignan, un palacio del siglo XVII que acoge el Musée d’art et d’histoire du Judaïsme, el mahJ, que cuenta la historia judía desde la Antigüedad hasta hoy con objetos, manuscritos, maquetas y cuadros.

el patio del hotel de saint aignan de paris, con la fachada de piedra clara de pilastras corintias, el escudo esculpido en el fronton y dos grandes reproducciones colgadas bajo los soportales

El recorrido permanente ocupa tres niveles y trece secciones, y la entrada de 13 euros incluye la audioguía. El museo cierra los lunes, pero también algunas fiestas judías, cuyas fechas cambian cada año: este año fueron el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre, y están indicadas en la web.

¿Qué hacía, en un palacio así, un patio lleno de talleres?

¡Empezamos!

Cómo funciona el recorrido

Empieza en la planta baja, en la escalera de honor, con una sección titulada Ser judío en París en 1939. En la primera planta el relato va de Jerusalén a la diáspora, pasa por los judíos de Francia en la Edad Media, los de Italia, los tiempos de la vida, el año judío con el sabbat y las fiestas, los judíos de Ámsterdam y los mundos judíos de Europa oriental. En la segunda planta vienen los ritos y las tradiciones, los judíos del Levante y del Magreb, la emancipación, el caso Dreyfus, los movimientos políticos y el arte del siglo XX.

Dos advertencias útiles. Hasta 2028 las dos últimas secciones acogen dos montajes especiales, Itinéraires d’œuvres spoliées y L’École de Paris dans les collections du mahJ: lo que encuentres en esas salas no es la presentación habitual. Y el museo da gratis, con la entrada, una audioguía en francés, inglés y español, además de una guía de visita en cincuenta idiomas: cógela, porque muchos de estos objetos necesitan explicación.

1. La estela funeraria de 1281

La primera obra que te parará es una losa de caliza de 113 × 55,5 centímetros, fechada en París, 1281, en depósito del musée de Cluny.

¿Cómo aparece una lápida de 1281 debajo de una librería?

Su historia es un caso de arqueología involuntaria. En 1849, unas obras de desmonte en los sótanos de la librería Hachette, en la rue Pierre-Sarrazin, sacaron a la luz más de setenta fragmentos de estelas con inscripciones hebreas de los siglos XII y XIII. Venían de uno de los dos cementerios judíos de la orilla izquierda, cerrado en 1306 con la expulsión de los judíos del reino. Mira la inscripción y piensa que durante siglos París siguió construyendo encima de esas piedras.

2. El arca sagrada de Módena, de 1472

La pieza que fotografiarás tú también es un arca sagrada, en hebreo aron qodesh, de nogal tallado, taraceado y pintado, con guarnición de terciopelo y seda, de 265 centímetros de alto. Viene de Módena y está fechada en 1472.

El arca es el mueble en el que se guardan los rollos de la Torá, y va siempre contra la pared este de la sinagoga, hacia Jerusalén: con el atril de lectura, la tevah, es el mueble principal de cualquier sinagoga. Esta también es un depósito del musée de Cluny, y viene de la colección Strauss, donada por Charlotte de Rothschild.

3. La cabaña de la fiesta de Sucot

Una cabaña de madera resinosa pintada, de 285 centímetros de ancho, austríaca o del sur de Alemania, de mediados del siglo XIX. Es una sukkah, la cabaña de la fiesta de las Cabañas.

Para entenderla necesitas la regla a la que el objeto responde, y el museo la escribe: la fiesta cae cinco días después del Gran Perdón, recuerda los cuarenta años en el desierto del Sinaí tras la salida de Egipto, y durante los siete días que dura está prescrito (Levítico 23, 42) habitar en una sukkah, una cabaña con el techo de ramas construida al aire libre. Esta está pintada, es desmontable y se volvía a montar cada año: es un objeto de familia, no de sinagoga.

4. La maqueta de la sinagoga de Zabłudów

Una maqueta de roble encerado y pintado y cristal, de 32 × 52 × 45,5 centímetros, hecha entre 1951 y 1953 en el taller de carpintería de la escuela de la ORT en Argel y donada al museo por la ORT en 1953.

Estudia el tejado: reproduce la sinagoga de madera de Zabłudów, una pequeña ciudad polaca cerca de Białystok donde los judíos estaban establecidos desde finales del siglo XV y donde, a finales del XIX, eran casi el 70% de la población. La sinagoga ya no existe. Párate aquí: es el objeto que explica por qué un museo debe conservar también maquetas, y no solo cosas originales.

5. El paisaje de Céret de Soutine

Chaïm Soutine nació en una familia pobre de un pueblo de Lituania, estudió en Vilna y llegó a París en 1913, donde vivió entre La Ruche y la cité Falguière en la miseria. En 1919 su marchante, Léopold Zborowski, lo mandó al sur de Francia.

El Paisaje de Céret, óleo sobre lienzo de 55 × 65 centímetros pintado hacia 1920, viene de aquella estancia. Es una donación de Claire Maratier y es una de las maneras en que el museo cuenta la École de Paris, los pintores judíos extranjeros que hicieron de Montparnasse la capital del arte: si ese mundo te interesa, dos de sus protagonistas tienen artículo propio, Amedeo Modigliani y Chaïm Soutine.

6. El homenaje al capitán Dreyfus

De 395 centímetros de alto, en resina epoxi, la estatua es de Tim, seudónimo de Louis Mittelberg, nacido en Varsovia en 1919 y muerto en París en 2002. La del mahJ es un ejemplar de 2003, depositado por el Centre national des arts plastiques, y recibe al visitante en el patio del museo.

¿Por qué la estatua de Dreyfus no está en la École militaire?

La historia de dónde acabó vale tanto como la estatua. Nace de un encargo público del ministerio de Cultura de 1985, y Tim la quería en el patio de la École militaire, en el punto exacto en el que Dreyfus fue degradado en 1895. El ministro de Cultura Jack Lang dijo que sí, el ministro de Defensa Charles Hernu dijo que no, porque ese patio no está abierto al público, y François Mitterrand también se opuso: a los militares, dijo, «hay que darles un ejemplo, no un remordimiento». También se rechazó la place Dauphine, frente al palacio de justicia donde en 1906 el Tribunal de Casación rehabilitó a Dreyfus. El monumento acabó levantándose en la place Pierre-Lafue, en la esquina de la rue Notre-Dame-des-Champs con el bulevar Raspail, por iniciativa de Jacques Chirac, entonces alcalde de París, en el centenario de la detención. El museo dedica al caso una sección entera, y en 1997 la familia del capitán le donó un fondo de 2.700 documentos.

7. Los habitantes del hôtel de Saint-Aignan en 1939

Antes de ser un museo, este palacio estaba lleno de talleres y tiendas: gorreros, sombrereros, sastres, peleteros, judíos en su mayoría, que vivían y trabajaban aquí hasta 1939.

el patio del hotel de saint aignan fotografiado en 1916, en blanco y negro, con los talleres bajo los soportales, los rotulos pintados y un quiosco de madera en el centro

Mira esta fotografía de 1916: el patio que has cruzado al entrar tenía rótulos pintados bajo los soportales, un depósito de mercancías y un quiosco de madera en medio. La restauración del edificio lo borró todo, y Christian Boltanski (París, 1944-2021) decidió devolverlo. Les Habitants de l’hôtel de Saint-Aignan en 1939 es una instalación de 1998, donada por el artista: ochenta carteles impresos de 40 × 60 centímetros, pegados en un patinillo del edificio, con los nombres y los oficios de quienes vivían allí antes de que la Ocupación hiciera posible el genocidio.

el patinillo del hotel de saint aignan, con el suelo adoquinado, un gran arco de piedra y las fachadas claras sin decoracion

Es la obra que cierra la visita, y está colocada donde corresponde: en un patio de servicio, no en una sala.

Información práctica

Datos verificados el 23 de septiembre de 2026 en la web oficial mahj.org. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.

Entradas. La general cuesta 13 euros, la reducida 9 euros, e incluye la colección permanente, la exposición del vestíbulo y la audioguía, en francés, inglés y español. Horarios. De martes a viernes el museo abre a las 11:00 y cierra a las 18:00; el sábado y el domingo abre a las 10:00. Del 15 de octubre de 2026 al 14 de marzo de 2027 cierra a las 19:00 el fin de semana y sigue abierto los miércoles hasta las 21:00. La última entrada es 45 minutos antes del cierre, y las salas se desalojan un cuarto de hora antes. Cierres. Los lunes, el 1 de enero y el 1 de mayo. El museo cierra también algunas fiestas judías, cuyas fechas cambian cada año y se publican en la web: en 2026 fueron el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre. El 24, el 25 y el 31 de diciembre cierra a las 17:00. Paris Museum Pass. El museo lo acepta: con el Pass te dan una entrada gratuita en taquilla, para la colección y para las exposiciones. Cómo llegar. La entrada está en el 71 de la rue du Temple. Las paradas son Rambuteau en la línea 11, a dos minutos, Hôtel de Ville en las líneas 1 y 11, a cinco, y Arts-et-Métiers en las líneas 3 y 11, a seis. Cuánto tiempo calcular. Las siete obras, dentro del recorrido completo, piden dos horas.

Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.

A partir de aquí

El museo cuenta también el barrio de alrededor, el Marais judío, y los otros cinco museos de este recorrido están todos a pie: el Musée Picasso, el Musée Carnavalet, el Musée Cognacq-Jay, la Maison de Victor Hugo en la place des Vosges y el Musée de la Chasse et de la Nature, a doscientos metros. Dos de las obras de esta guía son depósitos del musée de Cluny, el museo de la Edad Media de la orilla izquierda: hablaré de él pronto.

Créditos fotográficos: patio del hôtel de Saint-Aignan de Ecelan (CC BY-SA 4.0); patinillo de VVVCFFrance (CC BY-SA 4.0); el patio en 1916, fotografía de Charles Lansiaux (CC0), todas de Wikimedia Commons.