En pleno Barrio Latino, a dos pasos de la Sorbona, hay un museo metido dentro de dos edificios encajados uno en otro: unas termas romanas y el palacio que Jacques d’Amboise, abad de Cluny, se hizo construir pegado a ellas a finales del siglo XV. El Musée de Cluny es el museo nacional de la Edad Media, y su pieza más famosa es una tienda azul plantada en un fondo rojo lleno de conejos.

El museo reabrió el 12 de mayo de 2022 tras unas obras empezadas en 2011, y eso te afecta más de lo que parece: casi todas las fotografías que encontrarás en la red muestran las salas viejas. Cierra los lunes, cuesta 12 euros y el primer y el tercer jueves de mes sigue abierto hasta las 21:00, que es el mejor momento para ver los tapices con la sala casi vacía.
¿Qué hacen unas termas romanas dentro de un museo de la Edad Media?
¡Empezamos!
1. Las termas, la parte más antigua de París que se puede visitar
Empezarás por un edificio más viejo que la Edad Media en un buen milenio: las termas galorromanas, construidas a partir del siglo I y en uso hasta finales del III. Lo que queda es sobre todo el frigidarium, la sala fría, y sigue en pie con su bóveda original.

Levanta la vista nada más entrar en la sala: encima de ti hay una bóveda de arista romana, con las hiladas de ladrillo aflorando en la fábrica y las aristas cruzándose a catorce metros y medio del suelo. No es una reconstrucción y no es un vaciado. Es el techo que tenían sobre la cabeza los parisinos que venían a lavarse aquí, y por eso este museo es también el lugar donde París es más antigua.
2. La bañera de mármol, un objeto que se entiende enseguida
En la misma sala, sobre una tarima baja, hay una bañera de mármol blanco con los costados tallados en olas y cabezas de león en relieve.

Mírala de cerca: la superficie interior está lisa y gastada, la exterior es un plegado de agua congelado en la piedra. De todos los objetos romanos del museo es aquel para el que no te hace falta la cartela, porque es exactamente lo que parece. Las salas de alrededor están llenas de fragmentos que piden un esfuerzo de imaginación, y esta bañera no.
3. El pilar de los Nautas, el monumento fechado más antiguo de París
¿Qué pieza le dio nombre a la ciudad?
Un pilar de piedra hecho de bloques superpuestos, levantado en el siglo I por los nautae Parisiaci, es decir, el gremio de barqueros de Lutecia, y dedicado al emperador Tiberio, que reinó del 14 al 37 después de Cristo. De ellos viene el nombre de París. La dedicatoria todavía se lee: Tib(erio) Caesare Aug(usto) Ioui Optum(o) Maxsumo nautae Parisiaci publice posierunt.

El pilar se encontró el 6 de marzo de 1710, excavando una cripta bajo la nave de Notre-Dame, y ahí es donde la pieza se vuelve extraordinaria: en sus bloques los dioses romanos conviven con los celtas, y uno de ellos lleva grabado el nombre de Cernunnos. Ese nombre se lee también en otros tres documentos epigráficos, pero este es el único en el que el nombre y la imagen del dios van juntos. Busca el bloque con la inscripción VOLCANVS, donde el dios va en túnica corta y lleva el gorro cónico del herrero: la cartela del museo lo llama «piedra de Júpiter».
4. La Dama del unicornio, y por qué la sala está oscura
Los seis tapices de la Dama del unicornio están en la sala 13, donde se exponen desde el 18 de diciembre de 2013, tras una restauración iniciada en 2012 que retiró el viejo forro, limpió la lana por microaspiración y consolidó las zonas frágiles.
Al entrar te parecerá que la luz está mal. No lo está: los tapices se exponen en penumbra a propósito, porque la luz se come los rojos y no los devuelve. Dales a los ojos un par de minutos y luego empieza por los márgenes en vez de por las figuras.
Cinco tapices cuentan los cinco sentidos, y los reconocerás sin cartela. El sexto, el de la fotografía del principio de esta página, lleva escrito en la tienda MON SEVL DESIR, y nadie sabe con certeza qué significa: la dama está sacando un collar del cofre que le tiende la sirvienta, o bien lo está guardando, y el sentido de toda la serie cambia según cuál de los dos gestos sea. Mientras tanto, mira el prado: conejos, un perrito sobre un taburete acolchado, un mono agachado abajo en el centro, el león a la izquierda y el unicornio a la derecha sosteniendo dos estandartes. El fondo rojo está tupido de florecillas tejidas una a una, que es lo que en francés se llama mille-fleurs.
5. Las cabezas de los reyes de Judá, encontradas en un patio
¿Dónde acabaron las estatuas que los revolucionarios arrancaron de Notre-Dame?
Por la fachada de Notre-Dame corría una galería de veintiocho estatuas de reyes de Judá, los antepasados de Cristo. En 1793 fueron derribadas, porque a quien las miraba le parecían reyes de Francia. Durante casi dos siglos no se supo nada de aquellas cabezas.

Luego, en 1977, unas obras en el patio de un palacio del distrito IX, en la rue de la Chaussée-d’Antin, sacaron a la luz veintiuna. En la fotografía ves nueve, alineadas en dos filas de ménsulas contra un muro de piedra tosca. Detente en lo que las distingue: algunas conservan la corona entera y los rasgos nítidos, una está partida en vertical de un tajo, otra lo ha perdido todo menos la boca y la barba.
6. La rosa de oro de Basilea, la más antigua conservada
La última parada es un objeto pequeño y casi absurdo: un rosal de oro de sesenta centímetros de alto, con una rosa grande arriba, más flores y capullos en las ramas laterales, hojas dentadas batidas a mano y una piedra azul engastada en el centro de la flor mayor.

Acércate a las hojas antes de leer la cartela: están batidas una a una, y ninguna es igual a otra. La rosa de oro era el regalo que el papa hacía una vez al año, el cuarto domingo de Cuaresma, el llamado de Laetare, a un príncipe que le había sido útil. Esta la hizo en Aviñón en 1330 un orfebre sienés, Minucchio, cuyo nombre se conoce gracias a los archivos papales; la encargó Juan XXII y la recibió Rodolfo III de Nidau, conde de Neuchâtel. Se quedó en el tesoro de la catedral de Basilea hasta 1834 y entró en este museo en 1854. Rosas de oro se hicieron durante siglos, y esta es la más antigua que se conserva.
Información práctica
Datos verificados el 24 de septiembre de 2026. Atención: la web oficial musee-moyenage.fr rechaza las peticiones automáticas, así que he cruzado estas cifras entre dos fuentes independientes: vuelve a comprobarlas en la web antes de salir, porque los precios y los horarios cambian.
Entradas. La general cuesta 12 euros y la reducida 10 euros, e incluyen las termas, el palacio y toda la colección permanente. Horarios. El museo abre de martes a domingo de 9:30 a 18:15. El primer y el tercer jueves de mes sigue abierto hasta las 21:00. Cierres. Cierra los lunes, además del 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre. Gratuidades. Entran gratis los menores de 18 años, quienes buscan empleo, las personas con discapacidad y sus acompañantes. El museo es gratuito para todos el primer domingo de mes, que es también el día más lleno. Paris Museum Pass. El museo es uno de los incluidos: con el pase no pagas los 12 euros de la entrada general. Cómo llegar. La entrada está en el 28 de la rue Du Sommerard. La parada es Cluny - La Sorbonne en la línea 10, y Saint-Michel en la 4 está a cinco minutos a pie. Cuánto tiempo calcular. Las seis etapas piden dos horas, y la sala de los tapices merece ella sola veinte minutos.
Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.
A partir de aquí
El París medieval no acaba aquí: la Sainte-Chapelle está a diez minutos a pie, al otro lado del Sena, y sus vidrieras son del mismo siglo que buena parte de esta colección. Si te interesa cómo los museos de París cuentan una época entera, la comparación natural es el Musée du Louvre, que empieza donde Cluny termina, y el Musée Carnavalet, que cuenta una ciudad en vez de un periodo. Dos obras del mahJ, en el Marais, son depósitos de este mismo museo: las encontrarás en mahJ.
Créditos fotográficos: bóveda del frigidarium y pilar de los Nautas de GFreihalter (CC BY-SA 3.0); cabezas de los reyes de Judá de GFreihalter (CC BY-SA 4.0); bañera de mármol de xiquinhosilva (CC BY 2.0), todas de Wikimedia Commons.