La Fuente del Tritón de Roma es una de las fuentes que Bernini realizó para la capital de Italia y, a pesar de su belleza y del ingenio con el que fue ideada, es de verdad una de sus obras más infravaloradas.
Seguramente tú también te habrás dado cuenta: en Roma, mires donde mires, tienes la oportunidad de toparte con una de las muchas obras maestras de Bernini. Él construyó algunas de las iglesias más bonitas de la ciudad eterna y nos regaló también esculturas sin precedentes, que hoy se conservan en la Galería Borghese.
Pero ¿has pensado alguna vez en cuántas fuentes de Bernini hay en Roma?
Si has visitado Piazza Navona seguro que te has fijado en la preciosa Fuente de los Cuatro Ríos, o en la Barcaccia, delante de la escalinata de Piazza di Spagna.
Pues bien, entre estas obras de Bernini famosas en todo el mundo, la Fuente del Tritón de Roma es una de las más infravaloradas y menos visitadas, junto con la pequeña Fuente de las Abejas, que está también en Piazza Barberini.
¿Por qué motivo?
Puede que porque no se encuentra en una zona fácil de visitar del centro histórico, o porque, en la era de Instagram, no es fácil de inmortalizar con fotos dignas de mención. Pero si estás buscando qué ver en Roma, esta fuente es un espectáculo que no te puedes perder.
En la aparente sencillez de la Fuente del Tritón sigue escondido el genio de Bernini, que nos regaló otra obra de arte absolutamente única.
¿Te apetece saber un poco más?
¡Empezamos!
1 – La Fuente del Tritón: cómo es
La historia de la Fuente del Tritón está estrechamente ligada a la familia Barberini.
Fue realizada entre 1642 y 1643 por Bernini para el papa Urbano VIII Barberini, para embellecer la plaza que había delante de la residencia familiar, el Palazzo Barberini. Las 3 abejas que ves en la base de la Fuente del Tritón son precisamente el escudo de los Barberini y su símbolo de laboriosidad. Está considerada la primera fuente urbana «escultórica» independiente de Bernini: hasta entonces las fuentes públicas de Roma eran simples pilones, mientras que aquí el artista llevó a la plaza el tipo de fuente escultura que antes solo se veía en los jardines de las villas.
¿Cuál es su particularidad?
La Fuente del Tritón está construida enteramente en travertino y evoca de forma evidente un tema marino. La idea de Bernini era llevar la «naturaleza» a un contexto que en cambio era sobre todo urbano.
¡Mira cómo lo consiguió!
El tritón, figura mitológica ligada al agua, parece salir de una concha que se acaba de abrir, sostenida a su vez por 4 delfines.
El agua brota de la caracola que el propio tritón está soplando, como si fuera un cuerno, para después colarse por las hendiduras de la concha y recogerse en el pilón que está a ras de suelo.
¿Y ya está?
Si te parece que no tiene nada de particular, deja que te explique algunas características fundamentales.
Aunque los elementos que componen la Fuente del Tritón son pocos, hay un cierto dinamismo tanto en la postura arrodillada del tritón como en las colas de los delfines, donde encuentran sitio las llaves y el escudo pontificio, con las abejas heráldicas de los Barberini.
Y es justo entre las colas de los delfines donde vas a poder ver una de las características más increíbles de esta fuente. Las colas se entrelazan para formar una especie de pedestal elevado que, en el centro, es básicamente hueco.
Pues sí, a Bernini le encantaba sorprender con este tipo de desafíos y, por esa razón, estudió de forma bastante meticulosa los empujes y los pesos de la estructura para que dejara boquiabiertos a los transeúntes y, al mismo tiempo, no se derrumbara sobre sí misma.
Si te fijas, el mismo desafío estático vuelve a aparecer en la Fuente de los Cuatro Ríos de Piazza Navona.
Pero las curiosidades no acaban aquí, ahora te cuento una pequeña anécdota.

2 – Las restauraciones de la Fuente del Tritón
No solo los turistas conocen poco esta obra maestra de Bernini: la Fuente del Tritón fue a menudo descuidada incluso por los romanos y por la administración de la ciudad. En ciertas épocas el tritón estaba tan incrustado de algas y musgo que era casi irreconocible.
Cuando, el siglo pasado, la fuente fue por fin limpiada y devuelta a su estado original, se cuenta que ocurrió algo muy curioso.
La restauración había quitado una espesa capa de incrustaciones, dejando la estatua tan distinta de como los romanos estaban acostumbrados a verla que algunos se convencieron de que la habían sustituido por una copia, ¡y pidieron que «restituyeran» la fuente de siempre!

3 – La Fuente del Tritón y la propaganda de los papas
La Fuente del Tritón no se construyó en Piazza Barberini por pura casualidad, sino que formaba parte de un plan de propaganda muy concreto puesto en marcha por el papa.
El motivo «oficial» tenía que ver con embellecer la plaza que había delante de la residencia de los Barberini, pero el otro motivo estaba ligado a la promoción de la labor del papa y, por tanto, de la Iglesia. El agua que alimenta la Fuente del Tritón procede del acueducto del Acqua Felice, que pasaba justo por esa zona.
Para ensalzar su labor, los papas de la época aspiraban a financiar grandes obras públicas, regalando al pueblo fuentes majestuosas y monumentos.
¿Te parece raro?
Pues piensa que lo mismo, exactamente, ocurrió con la recuperación de otros acueductos, el más célebre de los cuales es el «Acqua Vergine». Si este nombre no te dice nada es quizá porque su importancia ha quedado completamente eclipsada por una de las fuentes más famosas y fotografiadas de Roma… la Fontana di Trevi.
¿Lo sabías?

4 – Dónde está la Fuente del Tritón
Apuesto a que ahora te apetece saber dónde está la Fuente del Tritón.
Llegar es facilísimo, basta con coger la línea A del metro y bajarse directamente en Piazza Barberini. La Fuente del Tritón estará a pocos pasos de la salida del metro. El espacio que hay delante de la fuente es muy amplio, así que también vas a tener la posibilidad de hacer fotos preciosas.
Después de la Fuente del Tritón te aconsejo dar también un paseo por la cercanísima via Veneto. A la entrada de la calle se encuentra otra pequeña obra maestra de Bernini, la Fuente de las Abejas, y no muy lejos podrás hacer un pequeño recorrido «macabro» dentro de la Cripta de los Capuchinos.
Si en cambio te apetece descubrir otras obras de arte de una belleza extraordinaria, a solo 200 metros de la Fuente del Tritón está el Palazzo Barberini. Este edificio, en su día propiedad de la familia Barberini, alberga hoy la Galleria Nazionale d’Arte Antica, uno de los museos más bonitos de Roma.
Dentro vas a encontrar la escenográfica escalera helicoidal de Borromini (a la que responde la cuadrada de Bernini) y obras maestras como la Judit decapitando a Holofernes y el Narciso de Caravaggio, La Fornarina de Rafael y lienzos de Lorenzo Lotto, Tiziano y Holbein. La fuente es gratuita, pero para el museo conviene coger la entrada del Palazzo Barberini con antelación, sobre todo cuando hay una exposición.

5 – La Fuente del Tritón y el folclore en Roma
La Fuente del Tritón forma parte de la vida de los romanos hasta tal punto que a Piazza Barberini se la llama a menudo «piazza del Tritone».
En la cultura romana hay muchos stornelli y canciones populares, y no podía dejar de citar el que mi abuelo me cantaba en versión «censurada» para niños, sustituyendo tacos y obscenidades por palabras inocentes.
Y tú, ¿conocías la Fuente del Tritón? La próxima vez que estés en Roma, párate un momento en Piazza Barberini: es una de esas obras maestras que casi todo el mundo cruza sin mirar.