Leonardo da Vinci es sin duda uno de los artistas más famosos del Renacimiento y de toda la historia del arte. Sobre él se han vertido ríos de tinta y se ha escrito un millón de libros que han explorado cada faceta de este ilustrísimo personaje.

No solo fue un artista completo desde cualquier punto de vista, sino también uno de los científicos más importantes de la historia. Sus invenciones inspiraron a los siglos posteriores y, ya en su propia época, Leonardo da Vinci era conocido en gran parte del mundo y reconocido como uno de los hombres más influyentes.

En nuestros días son muchísimas las películas inspiradas en Leonardo da Vinci, igual que las novelas; sin embargo hay algunos tópicos que a menudo confunden y que convendría profundizar un poco más para no caer en errores banales.

¿Por ejemplo?

Bueno, por citar solo una de las anécdotas más comunes, mucha gente cree que La Gioconda de Leonardo fue robada por los franceses. En realidad la historia sucedió de una manera muy distinta y, si tienes la curiosidad de seguir leyendo, aquí abajo encontrarás la respuesta a esta interesantísima cuestión y otras curiosidades importantes que muy pocos conocen.

¿Te apetece saber más sobre Leonardo da Vinci?

¡Empezamos!

Lee también: 10 obras de Miguel Ángel que no te puedes perder

1 – ¿Por qué La Gioconda está en el Louvre de París?

Esta pregunta me la hacen muy a menudo, pero sobre todo me preguntan: ¿de verdad Napoleón robó La Gioconda de Leonardo?

En realidad La Gioconda está en Francia porque la llevó el propio Leonardo da Vinci a la corte francesa de Francisco I, donde se quedó tras su muerte. Ya en 1625 está documentada entre las obras de los reyes franceses, y fue trasladada al Louvre después de la Revolución francesa.

Entonces ¿no hubo ningún robo?

En realidad sí hubo un robo, y La Gioconda de Leonardo da Vinci fue robada de verdad, pero por un italiano en 1911: se llamaba Vincenzo Peruggia y trabajaba precisamente en el Louvre. Su idea era devolver La Gioconda a Italia, así que la robó del museo y la tuvo escondida durante dos años, arriesgándose a dañarla seriamente. Paradójicamente fue justo ese robo clamoroso el que convirtió a La Gioconda en el cuadro más famoso del mundo.

Una vez recuperada por las autoridades, el lienzo volvió a su sitio en el Louvre.

la gioconda

2 – ¿Leonardo y Miguel Ángel eran amigos?

Leonardo da Vinci y Miguel Ángel Buonarroti se llevaban más de 20 años, pero tenemos la certeza de que trabajaron juntos en el Palazzo Vecchio de Florencia. Las obras que se les habían encargado representaban algunas escenas de la batalla de Anghiari y de la de Cascina, encomendadas a los dos maestros en los mismos años.

Por desgracia de esas composiciones hoy solo nos quedan copias de los bellísimos dibujos preparatorios, pero la historia que nos han dejado es igual de interesante.

Existen, de hecho, anécdotas entre Leonardo y Miguel Ángel que cuentan los celos entre ambos, sobre todo por parte del joven Miguel Ángel.

¿Cómo lo sabemos?

El manuscrito conocido como Anonimo Gaddiano recoge una discusión entre los dos en la que Miguel Ángel se habría burlado de Leonardo da Vinci por no haber conseguido terminar el descomunal monumento ecuestre a Francesco Sforza.

«Decláralo tú, que hiciste un diseño de un caballo para fundirlo en bronce y no pudiste fundirlo y por vergüenza lo dejaste estar».

No sabemos con exactitud si entre ellos hubo una rivalidad sana, como en el caso de Bernini y Borromini, pero lo que sin duda es cierto es que los dos aprendieron el uno del otro y se influyeron mutuamente.

leonardo da vinci batalla de Anghiari

3 – ¿En La Última Cena de Leonardo está representada la Magdalena, como se dice en «El código Da Vinci»?

Todos los lectores de Dan Brown se habrán preguntado si es verdad que en La Última Cena de Leonardo está representada la Magdalena.

Siento decepcionarte pero, como todas las novelas, también esta contiene partes completamente inventadas.

Por muy sugerente que sea pensar que hay significados esotéricos en las obras de Leonardo da Vinci, no existe ningún fundamento documental, prueba científica ni análisis de expertos que demuestre ninguna de las teorías escritas en la novela de Dan Brown.

Entonces ¿quién es la figura que está a la derecha de Cristo?

Si te parece que entre los doce apóstoles de La Última Cena de Leonardo da Vinci se esconde una mujer, es solo porque la obra ha sido retocada y modificada tantas veces a lo largo de los siglos que algunos personajes han perdido casi por completo sus rasgos originales.

A propósito: La Última Cena, técnicamente, no es un fresco. Un fresco de verdad se pinta sobre el revoco todavía húmedo y hay que ejecutarlo deprisa; Leonardo, en cambio, para poder trabajar con su lentitud y conseguir matices y detalles, lo pintó en seco, al temple y al óleo sobre el muro ya seco. Una elección revolucionaria pero fragilísima: la pintura empezó a desprenderse pocos años después, y por eso la obra ha sido restaurada y retocada infinidad de veces.

En realidad el apóstol representado es san Juan.

Era, de hecho, el más joven de los 12, y su aspecto refleja la tradición de la época, en la que se le describía como un adolescente de pelo largo y facciones dulces.

También la mano de Pedro, que parece sospechosa porque está a la altura de la garganta, en realidad recoge fielmente uno de los pasajes del evangelio en el que Pedro apoya la mano en el hombro de Juan para preguntarle quién era, en su opinión, el traidor.

¿Y las aureolas?

La falta de aureolas ha sido interpretada por algunos como una «herejía» en La Última Cena de Leonardo da Vinci. En realidad muchos artistas antes que él habían decidido no incluir aureolas en sus pinturas. Puedes encontrar varios testimonios sobre todo en el norte de Europa y en las obras de Giovanni Bellini y Antonello da Messina.

Entonces ¿es todo imaginación?

Desde luego la imagen de Leonardo da Vinci como genio, sus costumbres extrañas y su personalidad han contribuido a crear un halo de misterio alrededor de su figura. Aun así hay que distinguir lo que es real o plausible de lo que es inventado.

la última cena de Leonardo

4 – Leonardo era guapo, escribía al revés y se vestía de forma «rara»

Sobre Leonardo se ha dicho de todo. Algunos elementos de su personalidad son muy interesantes, como por ejemplo el hecho de que fuera zurdo y de que estuviera acostumbrado a escribir de derecha a izquierda y no al revés.

Una de las anécdotas más conocidas sobre el artista tiene que ver justo con su manera de escribir. Leonardo da Vinci estaba acostumbrado a escribir las palabras al revés, es decir, en lugar de escribir HOLA escribía ALOH, según el modelo de la escritura especular, fácilmente descifrable ante un espejo.

Hoy este recurso se descifra sin dificultad, pero en época de Leonardo probablemente no era así, y el artista se servía de esta estratagema para volver «indescifrables» sus escritos.

¡Pero hay más!

Las fuentes de la época nos describen a este genio como un hombre de buen aspecto, fuerte y agraciado, de modales amables.

En la vejez Leonardo da Vinci seguía vistiéndose como un jovenzuelo, con ropa corta y de colores, y llevaba barba y pelo largos, algo muy insólito.

En definitiva, debía de parecer una persona excéntrica a sus contemporáneos, así que no nos sorprende que, junto a una gran admiración, recibiera también auténticas calumnias.

autorretrato de Leonardo da Vinci

5 – ¿Es verdad que Leonardo da Vinci era homosexual?

Entre las muchas cosas que se dicen del artista las hay también muy privadas, que tendrían que ver con su sexualidad.

Mientras que de Miguel Ángel se sabe que era homosexual y que mantuvo relaciones íntimas con otros hombres (se deduce de sus propios escritos), en el caso de Leonardo la situación es muy distinta.

Lo único de lo que podemos estar seguros es de que Leonardo da Vinci fue acusado de sodomía (que en la época era un delito), pero la acusación decayó por ser anónima. A pesar de las muchas especulaciones sobre sus gustos sexuales, hasta hoy no se han encontrado escritos de su puño y letra que hablen de su relación con nadie, ni mujer ni hombre.

Entonces ¿por qué se piensa que era homosexual?

Algunos ven incluso en sus retratos femeninos rostros masculinos disimulados, y en sus profundos vínculos con los discípulos verdaderas relaciones. En particular, algunos estudiosos afirman que Leonardo habría tenido una relación con Gian Giacomo Caprotti, llamado Salaì, pero no hay pruebas documentales.

La homosexualidad en época de Leonardo da Vinci era oficialmente un delito, pero se toleraba hasta el punto de estar muy extendida, sobre todo en Florencia. No tendría por tanto nada de escandaloso que también nuestro artista hubiera tenido relaciones con otros hombres.

Algunos sostienen que sus minuciosos estudios sobre el cuerpo masculino serían un indicio a favor de su homosexualidad. Sin embargo esta prueba tampoco tiene mucho sentido: sabemos que Leonardo fue un observador atentísimo de la naturaleza y que dibujó sin descanso mujeres, hombres, plantas y animales.

Así que la respuesta a esta pregunta es que no sabemos nada seguro sobre los gustos sexuales de Leonardo da Vinci y, personalmente, no veo la necesidad de profundizar en este aspecto de su vida.

hombre de Vitruvio

Las innovaciones de Leonardo y su arte

El influjo de Leonardo fue fundamental para todo el arte del siglo XVI y más allá. Basta pensar que el famoso «sfumato» leonardesco influyó en muchísimos artistas que vinieron después de él.

Del mismo modo, su experimentación técnica y sus minuciosos estudios anatómicos desplazaron la atención hacia nuevos elementos tanto en el campo artístico como en el científico.

La mente genial de Leonardo da Vinci todavía hoy es capaz de asombrarnos y dejarnos boquiabiertos, ¿verdad?

estudios anatómicos de Leonardo da Vinci

Quién fue Leonardo da Vinci: la vida en breve

¿Tienes curiosidad por descubrir algo más sobre la vida de Leonardo da Vinci? Aquí tienes un breve resumen de la vida de este artista atemporal.

Leonardo fue artista, ingeniero y hombre de ciencia. Nació cerca de la pequeña ciudad de Vinci, concretamente en Anchiano, el 15 de abril de 1452, hijo ilegítimo de un notario de provincias.

Se formó en el taller del Verrocchio, artista importante, junto a otros grandes pintores como Botticelli, Perugino y Ghirlandaio. Su generación encarna los principios del Renacimiento, del que Leonardo es el exponente más famoso e importante a nivel mundial.

Leonardo da Vinci trabajó con Lorenzo de Médici, llamado el Magnífico, y acusó las ideas neoplatónicas de su círculo.

De 1482 a 1500 estuvo en Milán, enviado quizá con el papel de «embajador», a la corte de Ludovico el Moro.

En los años siguientes viajó mucho por toda la península al servicio de personajes importantes: estuvo en Roma, en Mantua, en Venecia, en Florencia, otra vez en Milán y en muchos otros centros.

En 1517 partió hacia Francia, donde entró al servicio del rey Francisco I, para el que realizó algunos proyectos arquitectónicos importantes.

Y después de tanto ir de un lado a otro, ¿dónde murió Leonardo da Vinci?

Como te he dicho al principio de este post, el artista murió en Francia, en Amboise, en el castillo del Clos Lucé que Francisco I había puesto a su disposición, el 2 de mayo de 1519.

Fue un experimentador continuo y un gran científico: sus intuiciones eran increíbles para la época y fue un asombroso adelantado a su tiempo.

la Dama del armiño de Leonardo da Vinci

Dónde admirar las obras de Leonardo da Vinci

Leonardo pintó poquísimo (los cuadros autógrafos son menos de veinte) y sus obras están repartidas entre Europa y el resto del mundo. Aquí tienes dónde encontrar las más famosas:

  • La Gioconda, la Anunciación (con Verrocchio), la Virgen de las rocas y la Santa Ana están en el Louvre de París (una segunda Virgen de las rocas está en la National Gallery de Londres).
  • La Última Cena (el Cenacolo) está en Milán, en el refectorio de Santa Maria delle Grazie: se visita solo con reserva, con entradas limitadas de pocos minutos.
  • El Hombre de Vitruvio está en Venecia, en las Gallerie dell’Accademia, pero es un dibujo fragilísimo y se expone solo en contadas ocasiones.
  • La Dama del armiño está en Cracovia, y la Adoración de los Magos en los Uffizi de Florencia.

Leonardo, por cierto, aparece también en la piel de Platón en La escuela de Atenas de Rafael: la prueba de hasta qué punto ya era una leyenda viva para sus contemporáneos.

Si pasas por Milán y no quieres arriesgarte a quedarte fuera, te conviene reservar con antelación una entrada sin colas para La Última Cena: las plazas se agotan con semanas de adelanto.

¿Y tú, cuál es la obra de Leonardo que más te apasiona?