Umbría es el lugar ideal para quien ama la Edad Media y los deliciosos pueblos medievales. En esta tierra tan verde, donde las montañas se alternan con los bosques, se encuentran algunas de las ciudades más antiguas de la península, desde hace años entre los pueblos más bonitos de Italia. Entre Asís, Perugia, Bevagna, Norcia, Spoleto y Gubbio, por citar solo algunos, te habrás preguntado al menos una vez: pero ¿qué hay que ver en Foligno?

¡Pues te lo cuento ahora mismo!

Foligno es uno de los pueblos más característicos de esta preciosa región. Aquí la Edad Media ha dejado huellas imborrables: en cada esquina encuentras los testimonios vivos de su rico pasado.

¡Pero hay más!

Si quieres visitar Foligno debes saber que, por tradición, esta ciudad está considerada el «centro del mundo».

¿Por qué razón?

Sencillamente porque Foligno se encuentra en el centro de la península italiana, considerada durante mucho tiempo el centro de Europa y, por tanto, del mundo. Los folignates se lo toman con ironía, pero el apodo se ha quedado.

En este post te explico qué ver en Foligno; y si quieres descubrir otros pueblos medievales de Umbría, deberías leer también mi post sobre qué ver en Bevagna.

¡Pero basta de charla!

¿Te apetece descubrir Foligno, su historia y sus singularidades?

¡Empezamos!

La cúpula con frescos de un edificio de Foligno

1 – El Duomo de Foligno, San Feliciano

La catedral de Foligno es mucho más antigua de lo que parece. La estructura actual se remonta a 1133, pero se levanta sobre un edificio más antiguo (siglos IX-X). Y tiene una característica insólita: no una, sino dos fachadas.

La fachada principal es la de la reforma medieval; unas décadas después la iglesia se amplió con un nuevo transepto, y eso permitió construir una segunda fachada lateral, más escenográfica, que todavía hoy se asoma a Piazza della Repubblica. Fíjate bien en esta última: aquí están las decoraciones más bonitas, empezando por la magnífica portada románica de 1201 (obra de los maestros Rodolfo y Binello), con bajorrelieves que representan a Federico Barbarroja, al obispo Anselmo, los símbolos de los evangelistas y los signos del zodiaco.

Pero la historia de la catedral no acaba aquí. En 1543 Cola di Caprarola redujo el interior a una única gran nave, luego completamente redecorada en estilo neoclásico entre 1772 y 1819, según el proyecto de Giuseppe Piermarini y Luigi Vanvitelli. En mi opinión la parte más bonita sigue siendo la antigua estructura medieval exterior: las modernizaciones le hicieron perder al interior buena parte de su encanto original. Merece una nota, eso sí, el baldaquino del altar mayor (1698), diseñado por el jesuita Andrea Pozzo y ejecutado por el tallista folignate Antonio Calcioni a imitación del de San Pedro de Bernini. Una buena noticia: tras una larga restauración, el Duomo ha vuelto a ser plenamente visitable con todos sus tesoros.

¿Quieres una curiosidad? Según los documentos de la época, el Duomo se levanta en el lugar donde San Feliciano fue martirizado en el 251 d. C.: la tradición lo considera evangelizador de la ciudad, torturado y después arrastrado por una biga hasta la muerte.

¡Una última cosa! Junto al Duomo se encuentra el palacio de las Canoniche, que alberga el Museo Capitolare Diocesano y la parte más antigua de la iglesia, la cripta de San Feliciano (recientemente restaurada, del siglo VII). Eso sí, no te presentes allí esperando entrar: el museo está cerrado al público y solo se visita con reserva previa, escribiendo a la diócesis (museodiocesano@diocesidifoligno.it, 0742 351209). Si te organizas con tiempo, la llamada merece la pena, porque la cripta solo se ve así (verificado en agosto de 2026).

Una vista del centro de Foligno con el ayuntamiento

2 – Palazzo Trinci: entre la Edad Media y el Renacimiento

También en Piazza della Repubblica, junto al palacio municipal y a la fachada lateral de la catedral, se levanta el famoso Palazzo Trinci, otra parada imprescindible entre las cosas que ver en Foligno.

No te costará reconocerlo: es una arquitectura de principios del siglo XV en estilo gótico tardío.

Pero ¿por qué es tan importante?

Además de la bonita arquitectura, el Palazzo Trinci conserva su extraordinaria decoración pictórica tardomedieval, con frescos del taller de Gentile da Fabriano y de Ottaviano Nelli. Hoy alberga la pinacoteca y el museo arqueológico: en la primera parte encuentras restos de toda la zona de Colfiorito (lápidas con inscripciones en umbro, estatuillas votivas antiquísimas), y en las plantas superiores la pinacoteca con frescos arrancados de las iglesias de la zona.

Lo que más me impresionó es lo bien montado que está, con fichas detalladas en cada sala: desde la domus romana con mosaicos hasta los frescos del passetto que unía el palacio con la catedral. Y además están la célebre Sala de las Artes Liberales y de los Planetas, la Sala de los Gigantes y la capilla con frescos de Ottaviano Nelli con historias de la Virgen fechadas en 1424: una maravilla que te dejará con la boca abierta.

En resumen, entre las cosas que ver en Foligno no puedes faltar a la cita con el Palazzo Trinci. Estoy segura de que sabrá sorprenderte.

Los frescos del Palazzo Trinci en Foligno

3 – Piazza del Grano

Después de Piazza della Repubblica, explora la ciudad en dirección a Piazza del Grano. Aquí se encuentra la iglesia de San Giacomo, en estilo gótico (1402): imposible no reconocerla, con las llamativas bandas blancas y rojas que decoran la parte baja de la fachada.

No muy lejos, en el Oratorio della Nunziatella, se esconde una maravilla: un fresco del Bautismo de Cristo del Perugino, el maestro de Rafael. Aquí también una recomendación: el oratorio solo abre el fin de semana, sábado y domingo de 10 a 13 y de 16 a 19 de abril a octubre, y el segundo, tercer y cuarto domingo de mes (además de los festivos) de noviembre a marzo. La entrada es gratuita y, fuera de ese horario, puedes pedir que te lo abran en la taquilla del Palazzo Trinci, 0742 330584 (verificado en agosto de 2026).

Una vista de Foligno

4 – Piazza San Domenico

En Piazza San Domenico se encuentra una de las estructuras más antiguas de Foligno: la iglesia de Santa Maria Infraportas, espléndida iglesia románica. También aquí verás las clásicas bandas blancas y rosas, añadidas durante las restauraciones del siglo XIX; en lo alto destaca un gran ventanal geminado, obtenido con elementos reutilizados de un rosetón anterior. El pequeño pórtico no es original, pero se realizó en el mismo periodo con columnas y capiteles del siglo XI.

¿Y el interior? También aquí las restauraciones han penalizado un poco la atmósfera original, pero a lo largo de las paredes más antiguas encontrarás preciosos frescos medievales (imperdible la Cappella dell’Assunta). Ya que estás aquí, admira también la iglesia de San Domenico, del siglo XIII, con un bonito campanario del siglo XIV.

Palazzo Trinci en Foligno

5 – Piazza Garibaldi

Te he contado casi todas las cosas más importantes que ver en Foligno, pero quiero cerrar con Piazza Garibaldi. En el centro destaca la estatua del general de los Mil, que separa la iglesia de Sant’Agostino de la Collegiata di San Salvatore. Esta última es la más interesante, con una fachada peculiar y ricamente decorada: en origen era una antigua abadía benedictina (siglos X-XII) y conserva todavía buena parte de su encanto medieval.

Yo me quedé un rato en el centro de la plaza: lo que más me impresionó es la perfecta armonía entre las estructuras antiguas y los edificios modernos. Será que el clima era templado y la tarde estaba tranquila, pero me dio una profunda sensación de paz.

6 – La Giostra della Quintana

Entre las cosas que ver en Foligno quiero señalarte también un evento precioso que cada año atrae a miles de personas de toda Italia: la famosa Giostra della Quintana, una recreación histórica muy sugerente que devuelve a la vida el pasado medieval de la ciudad (se corre dos veces al año, en junio y en septiembre).

No, no tiene nada que ver con el Mercato delle Gaite de Bevagna ni con el Palio de Siena, pero es un evento realmente particular.

¿De qué se trata? ¿Te acuerdas de las antiguas justas en las que los caballeros se retaban a caballo con sus largas lanzas? Exacto: la Quintana te lleva atrás en el tiempo, a aquellos juegos caballerescos, con caballeros disfrazados que corren la sortija.

7 – S.P.Q.F.: Foligno en tiempos de los romanos

Una cosa que notarás paseando por Foligno es una sigla que encontrarás casi por todas partes: S.P.Q.F.

Como el célebre SPQR romano, aquí significa Senatus PopulusQue Fulginei, «el senado y el pueblo de Foligno». Me pareció simpatiquísima: viene del hecho de que Foligno (la antigua Fulginia) fue municipium romano y después comuna libre hasta la Edad Media.

¿Lo sabías?

Y tú, ¿qué te conquistará antes de Foligno, el Palazzo Trinci o el ambiente del «centro del mundo»?

Qué ver en Foligno