En el atrio de Notre-Dame la piedra ha vuelto a ser clara, casi amarilla con el sol de la tarde, y desde abajo lees la fachada oeste línea por línea. Primero los tres portales esculpidos, luego los reyes de piedra en la galería que corre encima, luego el rosetón, y, arriba, las dos torres cuadradas de remate plano. Es la fachada que ha salido de la restauración, y la diferencia con las fotografías de hace diez años está toda en el color: donde la piedra era gris de humo, ahora es clara.
En una isla que cruzas a pie en pocos minutos tienes una catedral gótica, la capilla real con sus quince vidrieras del siglo XIII, el palacio de los reyes convertido en cárcel y un memorial que casi ningún visitante encuentra. Después un puente, y la segunda isla, que es un barrio de casas y nada más.
Lo bueno de este trozo de ciudad es que las cuatro sedes principales, la catedral, las torres, la Sainte-Chapelle y la Conciergerie, no tienen día de cierre semanal, algo rarísimo en París: la isla aguanta incluso el lunes, cuando el Marais y Montparnasse están casi todos cerrados. Aquí lo que te limita es el reloj y no el calendario, porque desde el 1 de octubre la Sainte-Chapelle cierra a las 17:00 y el circuito de las torres a las 17:30, y en invierno la isla se apaga antes que el resto de la ciudad.
¿Cuál de estas etapas tienes que reservar desde casa, porque allí no le venden la entrada a nadie?
¡Empezamos!
La isla aguanta toda la semana, pero no a todas las horas
Empieza por lo que te simplifica el viaje: Notre-Dame, las torres, la Sainte-Chapelle y la Conciergerie abren los siete días de la semana. Si tienes un lunes que llenar en París, gástalo aquí.
Las únicas limitaciones semanales son dos, y son menores. El primer lunes de mes cierra el Mémorial des Martyrs de la Déportation, la única sede de la isla que lo hace. El jueves la catedral se queda abierta hasta más tarde, al menos según los horarios que circulan, así que es el día en que el recorrido se alarga más.
Luego está la temporada, y en octubre lo notas enseguida. Del 1 de octubre al 31 de marzo la Sainte-Chapelle abre 9:00-17:00 en lugar de cerrar a las 19:00, y las Tours de Notre-Dame pasan de 9:00-23:00 a 9:00-17:30: en verano puedes subir a las torres después de cenar, en invierno tienes que estar en la cola a primera hora de la tarde. La Conciergerie es la única que no cambia, 9:30-18:00 todo el año.
Con la gratuidad del primer domingo de mes, no te fíes de la regla general, porque aquí cada sede tiene la suya. La Conciergerie es gratuita el primer domingo solo en enero, febrero, marzo y noviembre; las Tours de Notre-Dame y la Sainte-Chapelle añaden diciembre a esos cuatro meses. La cuenta, entonces, es esta: en octubre el primer domingo no es gratuito en ninguna de las tres, así que el 4 de octubre de 2026 pagas como un día cualquiera. Las dos fechas que conviene apuntarse son el 1 de noviembre, cuando entras gratis en las tres, y el 6 de diciembre, cuando entras gratis en las dos que incluyen ese mes.
Una última cosa que sale cara si la descubres allí: existe una entrada combinada Sainte-Chapelle más Conciergerie, 23 euros para los ciudadanos y los residentes del Espacio Económico Europeo y 30 para todos los demás, y solo se vende en la web de la Sainte-Chapelle. Si empiezas la reserva desde la página de la Conciergerie no la encuentras, y acabas comprando dos entradas por separado.
1. Notre-Dame, la catedral que se visita sin entrada
¿Se paga por entrar en Notre-Dame, ahora que ha vuelto a abrir?
No se paga nada. La catedral está abierta al culto y a la visita de forma gratuita y sin entrada a la venta, y reservar una franja horaria es gratis y opcional: te ahorra la cola, no te da el acceso. Aquí, eso sí, te debo una aclaración sobre las fuentes, porque prefieres saberlo. La web oficial de la catedral no se puede leer desde un sistema automático y rechaza todas las peticiones, y la diócesis no publica los horarios. Los únicos números que circulan son de lunes a viernes 7:50-19:00, con el jueves hasta las 22:00, y el fin de semana 8:15-19:30: vienen de portales turísticos y no de una página oficial. Tómalos como un orden de magnitud y no como un horario garantizado, y compruébalos en la página de reserva el día antes.
Dentro, la reliquia que muchos vienen a buscar es la corona de espinas, de vuelta en la catedral desde la reapertura de diciembre de 2024 y expuesta a los fieles el viernes. Y aquí tampoco la web de la catedral me deja confirmar el día, así que tenlo en cuenta. El Trésor es la única parte de pago, 12 euros, y se paga solo allí: esa cifra tampoco viene, por la misma razón, de una página oficial.
Qué pasó exactamente en aquellas horas de abril de 2019, qué se quemó de verdad y cómo se rehízo el bosque de vigas, lo he contado en Notre-Dame de París: 8 cosas que saber sobre el incendio y el renacimiento.
2. Las Tours de Notre-Dame, la única etapa que hay que reservar
Esta es la etapa que se reserva desde casa, y es además lo más nuevo de la isla: el circuito de las torres volvió a abrir el 20 de septiembre de 2025, y no es el recorrido de antes del incendio sino otro distinto. La tarifa general cuesta 16 euros.
La regla que tienes que conocer antes que ninguna otra es esta: allí no se vende ni una sola entrada. Se entra únicamente con una entrada electrónica y una franja horaria reservada, y eso vale también para quien tiene derecho a la gratuidad y para quien lleva el Paris Museum Pass en el bolsillo. Las entradas gratuitas tienen un cupo por cada franja, así que si tu categoría ha agotado las plazas de esa media hora, para ese tramo solo quedan las de pago. Atención: si llegas sin reserva no entras, y no hay taquilla a la que ir a preguntar.
Hay además cuatro cosas que la web declara y que te cambian el día. No se admiten grupos y no se autorizan los derechos de palabra, es decir, un guía no puede explicar dentro del circuito y una agencia no puede comprarte la entrada: caben hasta siete personas subiendo juntas, cada una con la suya. No hay guardarropa ni consigna de equipajes, así que la maleta déjala en el hotel. No hay ningún baño ni ningún punto de agua en todo el recorrido, mientras que la botella de agua sí está permitida y conviene llevarla. Y con mal tiempo cierran partes del circuito sin devolver el dinero: solo cuando cierra el circuito entero se reembolsan de oficio las entradas compradas en la web.
En cuanto a las piernas, ponte a prueba antes de reservar. Son 424 escalones sin ascensor, las torres miden 69 metros de alto, y en varios tramos los pasos tienen 45 centímetros de ancho y son tan bajos que te toca doblarte. La prensa francesa calcula el recorrido en 45-50 minutos. En la taquilla pide la guía descargable gratuita, que se llama le compagnon des Tours.
Compáralo con el otro gran descenso parisino y verás lo particulares que son estas reglas: en las Catacumbas de París las entradas gratuitas no se reservan en absoluto, y justo por eso te garantizan el acceso. En las torres pasa exactamente lo contrario, y la gratuidad sin reserva no existe.
3. La Sainte-Chapelle, y el andamio del que nadie te avisa

La capilla alta es una caja de vidrio dentro de una envoltura de piedra, y es una de las cosas más impresionantes que puedes ver en Europa. Los números oficiales te dicen por qué: 1113 escenas repartidas en quince vidrieras del siglo XIII, con dos tercios del vidrio medieval, es decir, original. El relato arranca con el Génesis en el lado norte y acaba al oeste con el rosetón del Apocalipsis; la paleta se reduce a rojo, azul, dos verdes, dos violetas, un amarillo y algunas piezas translúcidas, y es esa pobreza de colores la que le da la unidad. En la última ventana del lado sur busca a Luis IX, el rey que la mandó construir: su retrato está ahí.
Ahora la parte que tienes que saber antes de comprar la entrada. La Sainte-Chapelle es una obra abierta, y lo es desde hace años. Desde principios de 2025 está en restauración la vidriera de Ezequiel, entre el ábside y la fachada sur, y para trabajar en ella se han montado andamios dentro de la capilla alta además de fuera. La web no publica ninguna fecha de final, y la siguiente intervención anunciada es la de la fachada sur. El programa de veinte años ha rehecho ya cinco de los siete tramos del ábside, la fachada norte, el rosetón occidental y los dos pórticos de la fachada oeste. Traducido: una de las quince vidrieras puede estar tapada cuando vayas, nadie dice cuál ni hasta cuándo, y si llegas esperando quince vidrieras intactas te decepcionas por el motivo equivocado.
La tarifa general cuesta 16 euros para los ciudadanos y los residentes del Espacio Económico Europeo y 22 euros para todos los demás, y la capilla abre 9:00-17:00 del 1 de octubre al 31 de marzo y 9:00-19:00 del 1 de abril al 30 de septiembre, con el último acceso media hora antes. Entran gratis los menores de 18 años, los ciudadanos de la Unión Europea de 18 a 25 años y quienes residen legalmente en Francia en esa franja de edad, las personas con discapacidad con un acompañante y los demandantes de empleo con un certificado de menos de seis meses. Las vidrieras una por una, con el orden en que conviene leerlas, están en La Sainte-Chapelle de París: las magníficas vidrieras del relicario de San Luis.
4. La Conciergerie, y la fecha que no cuadra

Desde el Pont au Change la ves como lo que fue antes de convertirse en cárcel. Las torres redondas llevan tejados cónicos de pizarra, y la larga fachada del quai de l’Horloge es el costado del palacio en el que vivieron los reyes de Francia hasta el siglo XIV. Dentro te esperan la salle des gens d’armes, con sus cuatro naves sobre pilares, las cocinas medievales y la parte revolucionaria, con la celda de María Antonieta.
La entrada cuesta 13 euros y el monumento abre 9:30-18:00 todo el año, con el último acceso a las 17:30. Una cosa que conviene saber si te interesa la reconstrucción en realidad aumentada: el HistoPad se recoge solo hasta las 16:15, así que entrar a las 17:00 significa visitar sin él. La gratuidad vale para los menores de 18 años, para los 18-25 de la Unión Europea y los residentes legales en Francia, para las personas con discapacidad y su acompañante, para los demandantes de empleo y para quien tiene el pass éducation. Existen además tarifas reducidas por convenio si llegas con una entrada de las Vedettes de Paris o con un billete de la SNCF de menos de cinco días. El monumento cierra el 1 de mayo y el 25 de diciembre, mientras que el 1 de enero abre, al contrario que casi todo lo demás.
Queda un detalle que no te resuelvo, porque no se puede resolver desde fuera. La página oficial anuncia un cierre anticipado a las 14:00 para el «miércoles 8 de octubre», y el 8 de octubre de 2026 es un jueves: el miércoles de esa semana es el 7. O está mal el día o está mal la fecha, y como quien se presenta en la puerta eres tú, lo honesto es decirte que ese aviso es ambiguo y que esos dos días conviene volver a comprobarlo la misma mañana. Las ocho salas por las que yo empezaría las he puesto en fila en Conciergerie: 8 salas del palacio de los reyes convertido en cárcel.
5. El Mémorial des Martyrs de la Déportation, en la punta de la isla
Detrás del ábside de Notre-Dame, en el square de l’Île-de-France, en el número 7 del quai de l’Archevêché, se baja por debajo del nivel del jardín y se entra en el memorial de los deportados, inaugurado por de Gaulle en 1962 con un proyecto de Georges-Henri Pingusson. Es el monumento menos visitado de la isla y el más difícil de encontrar, porque desde la calle casi no se ve nada. Todo está debajo, y es la arquitectura misma, con sus pasos estrechos y su luz medida, la que hace el trabajo que en otros sitios hacen los objetos expuestos.
La entrada es gratuita. Los horarios que circulan dan visitas guiadas con reserva de lunes a viernes 9:30-15:00 y visita libre 15:00-18:00, mientras que el sábado, el domingo y en los meses de julio y agosto la visita libre cubre todo el horario, 9:30-18:00. Estos datos vienen del portal de la oficina de turismo y no del organismo que gestiona el memorial, que no los publica: trátalos con cautela. La regla que sí es segura, y que te puede echar a perder el viaje: el memorial cierra el primer lunes de mes y el 1 de mayo, y es la única sede de la isla que cierra un día fijo.
Lo que hoy no se visita: la crypte archéologique
Bajo el atrio de Notre-Dame hay un museo que muestra los muros romanos, medievales y del siglo XIX que aparecieron al excavar la plaza. Está cerrado. La Ville de Paris declara el cierre al público por operaciones de conservación preventiva y de mantenimiento de los restos, y remite a los visitantes al Musée Carnavalet, en el Marais.
Atención: el aviso se mantiene en la página del 29 de junio de 2026 al 28 de febrero de 2027, y esa no es una fecha de reapertura anunciada: es la ventana durante la cual el museo deja puesto el cartel. Nadie ha publicado el día en que se vuelve a entrar. Te lo cuento porque en internet siguen circulando tours guiados de la isla que prometen «entrada a la cripta arqueológica bajo el atrio», y son una visita que hoy no existe. Si te sabe mal, el consuelo está a diez minutos andando, en una de las nueve etapas de Qué ver en el Marais.
6. La isla Saint-Louis, la isla en la que no hay nada que visitar

¿Qué sentido tiene cruzar un puente para ir a una isla que no tiene ni un museo?
Cruza el pont Saint-Louis y el ruido baja de golpe. La segunda isla es una retícula de calles rectas construida casi toda en el siglo XVII, y lo entiendes mirando las fachadas: la misma altura, la misma piedra, los mismos balcones de hierro, una continuidad que en París casi no encuentras en ningún otro sitio. No tiene museos y no tiene entradas, y ese es justamente el punto.
Haz esto: párate en el pont Saint-Louis antes de cruzarlo y mira hacia atrás, porque desde ahí ves el ábside de la catedral con sus arbotantes, es decir, la parte que desde el atrio no se entiende. Luego recorre los muelles arbolados del lado norte, asómate a los portales abiertos de los edificios y baja al nivel del río, donde el tráfico no llega. La iglesia de la isla es Saint-Louis-en-l’Île: los horarios los deciden las misas y no los he encontrado publicados en ninguna parte, así que si la encuentras abierta, entra.
Es la etapa con la que conviene cerrar el día, porque no te pide nada y no se reserva. De todo lo que en París no se paga, y de lo que en cambio conviene pagar, tienes la cuenta completa en París gratis.
Información práctica
Datos verificados el 2 de octubre de 2026 en las webs oficiales de cada sede. Precios y horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.
Entradas. La Sainte-Chapelle cuesta 16 euros para los ciudadanos y los residentes del Espacio Económico Europeo y 22 euros para los demás, y la entrada incluye la capilla baja y la capilla alta. La Conciergerie pide 13 euros y su entrada cubre todo el monumento, HistoPad incluido. Las Tours de Notre-Dame cuestan 16 euros por el circuito de subida. La entrada combinada Sainte-Chapelle más Conciergerie cuesta 23 euros en el primer caso y 30 en el segundo, y la compras solo en la web de la Sainte-Chapelle. Sin precio oficial. La catedral no vende entradas y el acceso es gratuito; el Trésor se paga 12 euros allí mismo, pero la web de la catedral rechaza las peticiones automáticas y esa cifra, igual que los horarios de la catedral, circula solo en portales turísticos. Horarios. La Sainte-Chapelle abre 9:00-17:00 del 1 de octubre al 31 de marzo y 9:00-19:00 del 1 de abril al 30 de septiembre, con el último acceso treinta minutos antes. La Conciergerie abre 9:30-18:00 todo el año, con el último acceso a las 17:30 y el HistoPad hasta las 16:15. Las Tours de Notre-Dame abren 9:00-17:30 del 1 de octubre al 31 de marzo y 9:00-23:00 del 1 de abril al 30 de septiembre, con el último acceso una hora antes del cierre. Cierres. Ninguna de las cuatro sedes principales cierra un día de la semana. La Sainte-Chapelle y las torres cierran el 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre; la Conciergerie cierra el 1 de mayo y el 25 de diciembre y abre el 1 de enero. El Mémorial des Martyrs de la Déportation cierra el primer lunes de mes y el 1 de mayo. La crypte archéologique está cerrada sin una fecha de reapertura publicada. Reservas. En las Tours de Notre-Dame se entra solo con una entrada electrónica y una franja reservada, aunque tengas derecho a la gratuidad y aunque lleves el Paris Museum Pass; no se admiten grupos. En la catedral la reserva de la franja es gratuita y opcional. Gratuidad. La catedral es gratuita para todos, y el Mémorial des Martyrs de la Déportation también. En la Sainte-Chapelle, en la Conciergerie y en las torres entran gratis los menores de 18 años, los ciudadanos de la Unión Europea de 18 a 25 años y quienes residen legalmente en Francia en esa franja de edad, las personas con discapacidad con un acompañante y los demandantes de empleo. El primer domingo de mes es gratuito en la Conciergerie solo en enero, febrero, marzo y noviembre, y en las torres y la Sainte-Chapelle en esos mismos meses más diciembre. Paris Museum Pass. El pass incluye la Sainte-Chapelle, la Conciergerie y el circuito de las torres, pero en las torres necesitas de todas formas la franja reservada. Qué cubre de verdad y qué se queda fuera lo tienes en Paris Museum Pass. Cómo llegar. Cité, en la línea 4, es la parada de la isla, y es la que te deja más cerca de la Sainte-Chapelle. Châtelet, en las líneas 1, 4, 7, 11 y 14, es el nudo más cómodo desde el norte. Saint-Michel, en la línea 4, con el RER B y el RER C, sirve el lado de la rive gauche. Pont-Marie, en la línea 7, es la parada de la isla Saint-Louis. Cuánto tiempo pide. Media jornada te basta para la Sainte-Chapelle, la catedral y el Mémorial des Martyrs de la Déportation, que están a pocos minutos a pie uno del otro. Añade dos horas para la Conciergerie y una hora y media para las torres, subida, bajada y espera de la franja incluidas, y el día se te llena. La isla Saint-Louis se añade con un paseo, sin colas y sin horarios que respetar.
En qué orden hacerlas
Empieza por la reserva y no por el mapa: fijas la franja de las torres y construyes el resto alrededor. En invierno cógela temprano, porque a partir de las 17:30 se ha terminado; en verano déjala para el final, porque es lo único de la isla que te tiene fuera hasta las 23:00, y la luz desde allí arriba a esa hora paga por sí sola los 424 escalones.
El resto corre de oeste a este. La Sainte-Chapelle en cuanto abre, cuando la capilla alta está todavía vacía y el azul de las vidrieras se ve de verdad. La Conciergerie justo después, porque está en la misma manzana y con la entrada combinada ya la has pagado. Luego la catedral a media jornada, el Mémorial des Martyrs de la Déportation al final, y el puente hacia la isla Saint-Louis cuando ya no te apetezcan más entradas. Si este es el día central de un viaje corto, encaja con el recorrido de Qué ver en París en 3 días.
Fotografías: fachada oeste de Notre-Dame de Wyslijp16, CC BY 4.0 vía Wikimedia Commons; Sainte-Chapelle de Chabe01, CC BY-SA 4.0; Conciergerie de IlonaThoumazet, CC BY-SA 4.0; isla Saint-Louis de DiscoA340, CC BY-SA 4.0.
