Durante más de seis años, detrás de la columnata del Palais de Chaillot, una de las colecciones navales más antiguas de Europa estuvo cerrada dentro de una obra. El Musée national de la Marine cerró en 2017, ocupa el ala oeste del palacio, la de Passy, y reabrió el 17 de noviembre de 2023 con todo rehecho, del proyecto cultural al recorrido, y con más de mil piezas restauradas.

Cierra los martes, como los otros dos museos del palacio, y lo primero que hay que saber tiene que ver con un objeto: la pieza por la que este museo era famoso, el bote del emperador, ya no está en París, y más adelante te digo dónde ha ido a parar y por qué.
¿Qué le queda a un museo cuando le llevan su pieza más célebre?
¡Empezamos!
1. El bote del emperador, que ahora está en Brest
Empiezo por lo que falta, porque media red lo sigue dando por presente. El canot de l’Empereur, la barca ceremonial construida en 1810 para Napoleón, con la corona dorada sostenida por cuatro putti en la popa, fue llevado a Brest en octubre de 2018, después de setenta y cinco años en París, mientras aquí empezaban las obras.
En Brest se ha quedado. Lo restauraron en ocho semanas, con una intervención de 1,2 millones de euros financiada a medias por Brest métropole, y se expone bajo un gran espejo en los Ateliers des Capucins, delante del centro 70.8 abierto en mayo de 2021. Si has venido hasta aquí para verlo, el desvío es Bretaña: mejor saberlo antes de comprar la entrada.
2. El interior del puerto de Marsella, donde el tema es el muelle
¿Cómo se pinta un puerto sin que parezca una postal?
Mira la fotografía del principio de esta página y cuenta la gente. Joseph Vernet pintó este lienzo en 1754, dentro de la campaña de los puertos de Francia que Luis XV le había encargado, y no puso en el centro ni un barco ni un monumento: puso el muelle.
En primer término hay fardos, cajas, tinajas, toneles, y en medio un hervidero de personas que discuten, cargan, se paran a hablar. Detrás, los veleros tienen los mástiles juntos como una empalizada; al fondo, en la bocana, está la torre, y a la derecha la hilera de casas del Vieux-Port con el campanario. Lo que ves es un lugar de trabajo, no una vista: el puerto está contado desde el lado de quien trabajaba en él. El museo lo expone entre sus piezas principales, y es el lienzo por el que conviene empezar.
3. El mascarón del Amphitrite, y las figuras que iban bajo el bauprés
Una figura femenina de madera pintada de blanco, con la túnica que le resbala del hombro, una concha alzada sobre la cabeza y los pies sobre un rizo de ola.

Es el mascarón de proa de la fragata Amphitrite, de 1810. Dale la vuelta y fíjate en algo que en el mar no se veía: está esculpido para mirarse desde abajo y de lado, porque iba inclinado bajo el bauprés, a unos metros sobre el agua. Aquí, apoyado en el suelo de una sala, te mira desde arriba con la cara girada, y la torsión que en navegación servía para que se la viera desde la orilla se convierte en un gesto teatral.
4. El plano del bergantín Vigilante, que el museo no ha escondido
Esta es la etapa que cambia el tono de la visita, y está bien que así sea. Es un grabado de 1823 que representa el bergantín negrero Vigilante, salido de Nantes y capturado por el teniente Mildmay en el río Bonny, en la costa africana, el 15 de abril de 1822.

Léelo como un documento técnico, porque así es como se dibujó. Arriba la sección longitudinal, después la cubierta superior, después la planta de la cubierta inferior: y ahí las figuras humanas están dibujadas una al lado de otra, a centenares, con el número escrito al margen, doscientas veinticinco en el local de los hombres y ciento veinte en el de las mujeres. A la izquierda, el collar de hierro, el candado y los grilletes para los brazos y las piernas, dibujados con el mismo cuidado. Fue la prensa abolicionista la que hizo de esto un instrumento: ponía ante los ojos, en una sola hoja, lo que ningún relato conseguía hacer entender.
5. Los ventanales reabiertos, con la torre Eiffel dentro del museo
Uno de los cambios de la obra no tiene que ver con los objetos. Los grandes ventanales del palacio, que se habían cerrado, se han vuelto a abrir, y la conexión visual entre el interior y el exterior ha regresado: desde las salas se ven otra vez la torre Eiffel y los jardines del Trocadero.
Párate en una de esas ventanas con una maqueta de barco delante. Es el momento en que la colección deja de ser un almacén de navíos y se hace una sola cosa con el palacio que la alberga: un edificio de 1937 en la colina que mira al Sena, en una ciudad que con el mar no linda.
6. Qué significa «museo reabierto», en la práctica
¿Por qué de este museo encuentras en la red fotografías que no corresponden?
Porque casi todas son de antes. El museo estuvo cerrado de 2017 a noviembre de 2023, y en esos seis años y pico cambió todo: la museografía, el recorrido, la iluminación, la disposición de las salas. Las imágenes que llevan más tiempo circulando, y que los buscadores premian, enseñan el montaje viejo.
Vale como aviso práctico. Si preparas la visita con fotografías y artículos anteriores a 2023, te estás preparando para un museo que ya no existe, y la colección la tienes delante en otro orden. Coge el plano en la entrada: no cuesta nada y te ahorra media hora de vueltas.
Información práctica
Datos verificados el 25 de septiembre de 2026 en la web oficial musee-marine.fr. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de salir.
Entradas. La general cuesta 15 euros. La reducida cuesta 12 euros y corresponde a las familias numerosas y a los excombatientes, con el justificante. Gratuidades. Entran gratis los menores de 18 años, los residentes en la Unión Europea de 18 a 25 años, los titulares del Pass Éducation, el personal militar y civil de Defensa en activo, quienes cobran la asistencia social, quienes buscan empleo y las personas con discapacidad con un acompañante. Horarios. El museo abre todos los días menos el martes, de 11:00 a 19:00, y la última entrada es una hora antes del cierre. El primer jueves del mes sigue abierto hasta las 22:00. Cierres. Cierra los martes, además del 1 de enero, el 1 de mayo, el 14 de julio y el 25 de diciembre. El 24 y el 31 de diciembre cierra a las 17:00. Paris Museum Pass. El museo está incluido en el pase. Cómo llegar. La entrada está en el Palais de Chaillot, place du Trocadéro 17. La parada es Trocadéro, en las líneas 6 y 9. Cuánto tiempo calcular. Las seis etapas piden una hora y media, y quien mira las maquetas una por una llega a tres horas.
Las exposiciones en curso en el museo, con sus fechas, están en la tabla de exposiciones en París.
A partir de aquí
Bajo el mismo techo, y con una entrada para cada uno, están la Cité de l’architecture y el Musée de l’Homme: el pase cubre la primera y no el segundo. Bajando hacia el Sena encuentras el Musée d’Art Moderne de Paris, gratuito en su colección permanente, el museo de la moda en el Palais Galliera y el Musée Guimet en la place d’Iéna. Si los barcos te interesan más que el arte, las otras maquetas y las armas de la marina están en Los Inválidos, en el Musée de l’Armée.
Créditos fotográficos: L’Intérieur du port de Marseille de Joseph Vernet y plano del bergantín Vigilante, dominio público; mascarón del Amphitrite de Jonathan Queutois (CC0), de Wikimedia Commons.