El Real Alcázar de Sevilla es un palacio real que sigue en uso: cuando la familia real española está en Sevilla, se aloja aquí. Y no es lo que parece. Los arcos calados, las inscripciones en árabe y las puertas de madera tallada de su palacio más bello no los encargó un sultán, sino un rey cristiano, Pedro I de Castilla, con artesanos llegados de Toledo, de Granada y de la propia Sevilla.
En la web oficial la entrada cuesta 15,50 euros, y quien ha nacido o vive en Sevilla entra gratis. La planta alta, el Cuarto Real Alto, se paga aparte. En invierno el horario oficial termina a las 17:00, así que conviene hacer la visita por la mañana o a primera hora de la tarde.
¿Por qué un rey cristiano se hizo construir un palacio que habla árabe?
Palacios construidos unos dentro de otros
El Alcázar no es un solo edificio, sino un conjunto de palacios de épocas distintas, encerrados dentro de las mismas murallas. El recinto más antiguo es del siglo XI, en la zona del actual patio de Banderas.

Se entra por la puerta del León, que debe su nombre al león que hay sobre el arco: era una pintura, y en 1892 la sustituyó el panel de azulejos que ves hoy. El nombre es probablemente del siglo XIX; antes era la puerta de la Montería. Tras la conquista castellana de 1248, la corte cristiana se instaló durante décadas en los edificios almohades; entre 1252 y 1260 Alfonso X levantó además el palacio gótico.
En 1503 los Reyes Católicos crearon aquí la Casa de Contratación, el organismo que regulaba el comercio y la navegación con América. Sus salas daban al patio de la Montería, el patio desde el que se entra en el palacio de Pedro I.
El palacio de Pedro I
El palacio de Pedro I cierra el patio de la Montería con su fachada. El rey lo mandó construir junto al palacio gótico de Alfonso X, como residencia privada, y las obras terminaron hacia 1364, la fecha que se lee en las puertas del salón de Embajadores.

A partir del siglo XIV los reyes de Castilla dejaron de copiar los modelos europeos y empezaron a inspirarse en los andalusíes. Pedro I llegó hasta el final: en las paredes de su palacio mandó escribir en árabe sus propias alabanzas.
El patio de las Doncellas
El patio principal es el patio de las Doncellas: un rectángulo de 21 metros por 15, cerrado por cuatro galerías de arcos calados.

Mira el centro del patio: la alberca y los dos jardines rehundidos a los lados son medievales, pero durante más de cuatro siglos nadie los vio. Entre 1580 y 1584 se rellenaron y se cubrieron con una solería de mármol, y volvieron a la luz con las excavaciones de 2002.
Ahora levanta la vista. La planta alta es de otra época: se rehízo entre 1540 y 1572, con arcos de medio punto sobre columnas de mármol labradas en Génova. Dos siglos de historia, uno encima de otro, en el mismo patio. En 2024 este patio llegó también a las monedas españolas de 2 euros.
El salón de Embajadores
¿Qué hay sobre tu cabeza, en la sala más suntuosa del palacio?
Una cúpula dorada de media esfera, de las que se llaman «de media naranja». La hizo Diego Ruiz en 1427, más de sesenta años después del palacio. Bajo la cúpula corre un friso con los retratos de los reyes.

Las puertas de la sala, de madera tallada, son del siglo XIV: por fuera llevan inscripciones en árabe que alaban al señor del palacio, por dentro un salmo y el comienzo del Evangelio de san Juan en latín.
El patio de las Muñecas
¿Por qué un patio se llama «de las Muñecas»?
No se sabe con certeza. En 1637 el historiador Rodrigo Caro pensaba que allí se criaba a los niños, o que el nombre venía de su pequeño tamaño. Hoy se piensa en las pequeñas caras de niña talladas en el arranque de algunos arcos: búscalas.

Era probablemente la parte del palacio reservada a la reina. En la estancia que da a la galería norte, el 30 de junio de 1478, Isabel de Castilla dio a luz al príncipe Juan, el hijo de los Reyes Católicos: por eso se llama Cuarto del Príncipe.
Los baños de María de Padilla y los jardines
Bajo el patio del Crucero hay una galería abovedada del siglo XII, llena de agua: son los baños de Doña María de Padilla. Se llega desde el jardín de la Danza.

En los jardines, busca el pabellón de Carlos V, construido entre 1543 y 1546: por dentro y por fuera, hasta los bancos, está revestido de azulejos del siglo XVI.
Información práctica
Datos verificados el 29 de octubre de 2026 en la web oficial alcazarsevilla.org. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de viajar.
El palacio está junto a la catedral y la Giralda, que se visitan el mismo día: la catedral abre a las 11:00, y los domingos solo por la tarde. Para una casa noble sevillana de finales del siglo XV, gótica y mudéjar, está el Palacio de las Dueñas. Y para los palacios nazaríes de la ciudad de la que llegaron algunos de sus artesanos, la Alhambra de Granada.
Fotografías de Wikimedia Commons: el patio de las Doncellas, de Benjamin Smith, CC BY-SA 4.0; la fachada del palacio de Pedro I, de Jl FilpoC, CC BY 4.0; la cúpula del salón de Embajadores, de Alvesgaspar, CC BY-SA 4.0; el patio de las Muñecas y los baños de Doña María de Padilla, de Alberto.Bravo, CC BY-SA 4.0; la puerta del León, de José Luis Filpo Cabana, CC BY 4.0.