Felipe II no se construyó un palacio: se construyó un monasterio, con una basílica, una biblioteca y la tumba de los reyes de España dentro y, ceñido alrededor del altar mayor, un palacio para él. Es El Escorial, en las laderas de la sierra de Guadarrama, a unos cincuenta kilómetros de Madrid. Se construyó en veintiún años, de 1563 a 1584, y a finales del siglo XVI ya lo llamaban la octava maravilla del mundo.
El monasterio cierra los lunes, y la entrada hay que comprarla antes, en línea o en el centro de recepción frente a la fachada norte. La entrada oficial cuesta 14 euros. Los miércoles y los domingos, desde las 15:00, la entrada es gratuita para los ciudadanos y residentes de la Unión Europea y para los ciudadanos iberoamericanos.
¿La planta de El Escorial tiene de verdad forma de parrilla?
Una promesa y un testamento
El 10 de agosto de 1557, día de san Lorenzo, el ejército de Felipe II derrotó a los franceses en San Quintín, su primera victoria como rey. El monasterio está dedicado a san Lorenzo, y la tradición lo une a esa batalla. Pero Felipe tenía también una obligación: su padre, Carlos V, en su testamento de 1558, le había pedido un lugar nuevo donde ser enterrado con la emperatriz.
Una comisión de médicos, arquitectos y canteros salió a buscar el sitio. Cuando llegas entiendes por qué: eligieron esta ladera del monte Abantos, a más de mil metros de altitud, por el aire, el agua, la leña y las canteras de granito. La primera piedra se puso el 23 de abril de 1563; el proyecto era de Juan Bautista de Toledo, y tras su muerte, en 1567, lo continuó Juan de Herrera.
Una parrilla por casualidad
Sí, pero por casualidad. La planta, un rectángulo de 205 por 162 metros, con las cuatro torres en las esquinas y el palacio del rey que sobresale como un mango, recuerda la parrilla en la que fue martirizado san Lorenzo. Por eso siempre se ha dicho que se trazó así en su honor.

Pero la forma solo apareció cuando Herrera cerró la fachada principal con la biblioteca y eliminó seis de las torres previstas. Los especialistas piensan más bien que el modelo fue el Templo de Salomón, tal como lo describían la Biblia y el historiador Flavio Josefo.
La biblioteca
¿Por qué un rey deja su biblioteca a los monjes, y no a sus hijos?
Probablemente por el modelo de Salomón, el rey sabio de la Biblia: Felipe II quiso convertirla en un centro de sabiduría. Puso aquí sus códices, en lugar de repartirlos entre sus palacios y dejárselos solo a sus herederos, y mandó comprar bibliotecas enteras en España y en el extranjero. Hoy tiene más de 40.000 volúmenes.
La sala mide 54 metros de largo, 9 de ancho y 10 de alto, con suelo de mármol y estanterías de madera diseñadas por Herrera.

Levanta la vista: los frescos de la bóveda, de Pellegrino Tibaldi, representan las siete artes liberales, entre ellas la Astrología, que entonces era el nombre de la astronomía.
La basílica y el Panteón de Reyes
La basílica se terminó en 1586, dos años después del resto del edificio. Entras desde el Patio de Reyes, y para la basílica sola no hace falta entrada; durante las celebraciones religiosas, eso sí, está cerrada.

Bajo el altar mayor está el Panteón de Reyes: lo mandó rehacer Felipe III, y alberga veintiséis sepulcros de mármol. Allí reposan los reyes y las reinas de España, Austrias y Borbones, con pocas excepciones.
La habitación del rey
¿Dónde dormía Felipe II?
En unas habitaciones decoradas con sobriedad, junto al altar. El palacio de Felipe II es austero como él; el dormitorio tiene una ventana que da directamente al altar mayor de la basílica, y cuando la gota le impedía levantarse, el rey seguía la misa desde la cama. Hoy visitas los aposentos reales y la Sala de las Batallas.

La Sala de las Batallas es una galería de 60 metros de largo. Recorre el muro sur: en una sola escena continua se despliega la batalla de La Higueruela, ganada por los castellanos al reino de Granada en 1431. En el muro norte, separadas por las ventanas, están las escenas de la guerra con Francia de 1557-1558, con San Quintín.
Información práctica
Datos verificados el 30 de octubre de 2026 en la web oficial de venta de Patrimonio Nacional. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de viajar.
El Escorial se entiende mejor junto con el Prado, adonde fueron a parar obras que Felipe II había reunido aquí, empezando por El jardín de las delicias del Bosco. En Madrid, el Palacio Real es el palacio de los Borbones que vinieron después. Y para los cuadros de los reyes que rotan entre los reales sitios, está la Galería de las Colecciones Reales.
Fotografías de Wikimedia Commons, de Diego Delso, CC BY-SA 4.0.