Durante siglos los reyes de España compraron, encargaron y recibieron como regalo cuadros, tapices, armaduras, carruajes y joyas. Una parte de esas colecciones acabó en el Prado; el resto se quedó en los palacios y monasterios reales. Desde el 28 de junio de 2023 puedes ver una selección de ese resto en un solo edificio, junto al Palacio Real: la Galería de las Colecciones Reales.
Del 24 de octubre al 8 de noviembre de 2026 la Galería está cerrada por la cumbre iberoamericana de jefes de Estado. Los demás días la entrada cuesta 14 euros, y de lunes a jueves, de 18:00 a 20:00, los ciudadanos de la Unión Europea y de Iberoamérica entran gratis.
¿Por qué se llama «galería» y no museo?
Una galería, no un museo
Porque las obras no son suyas y no se quedan: pertenecen a los palacios y monasterios reales, desde donde llegan por turnos, y todos los gestiona el mismo organismo público, Patrimonio Nacional. Por eso precisamente cambió el nombre: en los proyectos era el Museo de Colecciones Reales.
Las obras que cito a continuación son obras que la Galería ha expuesto. Si hay una que quieres ver, antes de ir comprueba en la web que sigue en sala.
Un edificio dentro de la colina
Si llegas por la cuesta de la Vega, ves un muro largo y claro, marcado por pilares de granito. El edificio baja por la ladera entre el Palacio Real y la catedral de la Almudena, y las salas están por debajo del nivel de la plaza: la visita es un descenso.

La idea es de 1998. El concurso de 2002 lo ganaron los arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla; las obras empezaron en 2006 y se alargaron por los hallazgos arqueológicos. El coste pasó de los 60 millones de euros previstos a 154,8. El edificio se entregó en diciembre de 2015, pero hicieron falta casi ocho años más para abrirlo al público.
Bajas por niveles: los Austrias en el primero bajo la plaza, los Borbones en el segundo, las exposiciones temporales en el tercero.
Los Austrias
Es el nivel de los reyes medievales y de los Austrias, la dinastía de Carlos V y de Felipe II. Entre las obras expuestas ha habido el políptico de Isabel la Católica pintado por Juan de Flandes, la Salomé con la cabeza del Bautista de Caravaggio y armaduras de la Real Armería.

Al fondo de la sala de la fotografía, si te fijas, hay un caballo blanco encabritado, ensillado, sin nadie encima.
¿Por qué un caballo sin jinete?
Porque era, con toda probabilidad, una obra preparatoria. Velázquez pintó el Caballo blanco hacia 1635: el caballo está, con la silla y las riendas, el jinete no.

Los Borbones
En el nivel de abajo la corte cambia de gusto. Por aquí han pasado Watteau, un pastel de Lorenzo Tiepolo y Goya, con los retratos de la familia real y los tapices tejidos sobre sus cartones.

La muralla del Madrid islámico
¿Qué salió a la luz al excavar los cimientos de la Galería?
Un tramo de la muralla del Madrid islámico, del siglo IX. Se conservó dentro del edificio, y te lo encuentras a lo largo del recorrido de la visita.

Otro tramo lo ves gratis al aire libre, a pocos pasos, en el parque Emir Mohamed I, bajo la catedral. La fotografía muestra ese, con la Galería a la izquierda.
Información práctica
Datos verificados el 30 de octubre de 2026 en la web oficial de venta de Patrimonio Nacional y en la web de la Galería. Los precios y los horarios cambian: vuelve a comprobarlos antes de viajar.
Para ver una colección real que se quedó en su sitio está El Escorial de Felipe II, a cincuenta kilómetros. Muchas de las obras compradas por los reyes están en el Prado. Y la Galería se visita bien junto con el Palacio Real, que está al lado, también con la entrada combinada.
Fotografías de Wikimedia Commons: la fachada, de Esmailizi, CC0; la sala de los Austrias, de HMUHH, CC BY-SA 4.0; la sala de los Goya, de Gerda Arendt, CC0; la muralla islámica, de Riozujar, CC BY-SA 4.0; el Caballo blanco de Velázquez es una reproducción de dominio público.