¿Estás a punto de viajar a Portugal y te gustaría saber qué ciudad visitar cerca de Lisboa? Además de la preciosa Tomar y su castillo templario, no puedo dejar de recomendarte que visites Sintra, la ciudad más colorida de Portugal, en el distrito de Lisboa, a unos treinta kilómetros de la capital.
Entre las cosas que ver en Sintra está por supuesto su bellísimo castillo, sus palacios de colores extravagantes y sus suaves colinas cubiertas de pinos centenarios. Pero lo más bonito de Sintra es el paisaje, tan sugerente que en 1995 se convirtió en patrimonio de la humanidad con el nombre de Paisaje Cultural de Sintra.
Por algo será que los reyes portugueses la eligieron durante siglos como residencia de verano, ¿no crees?
Precisamente por eso, entre las cosas que ver en Sintra encontrarás muchísimos palacios reales y nobiliarios. Como pasaba en el resto de Europa, los nobles se desplazaban junto a la corte del rey, y así Sintra se convirtió en el lugar de veraneo de toda la nobleza portuguesa.
En resumen, si las calles de Lisboa todavía no te han cansado, debes saber que para visitar Sintra vas a necesitar una buena dosis de energía, para caminar y descubrir las bellezas escondidas en sus preciosos palacios.
¿Quieres conocer las 5 cosas que no te puedes perder?
¡Empezamos!
1 – Palacio Nacional
Nada más entrar en el centro histórico de la ciudad te encontrarás con una de las primeras cosas que ver en Sintra. Se trata del Palacio Nacional, un edificio precioso cuya gran campaña de obras se debe al rey João I (Juan I) hacia 1415, sobre un palacio anterior de época morisca, y que después amplió de forma decisiva Manuel I entre finales del siglo XV y principios del XVI.
El Palacio Nacional de Sintra es sin duda uno de los más antiguos e importantes de la ciudad, pero yo te lo recomiendo por un motivo muy concreto. Las modificaciones que se hicieron en la estructura lo vuelven realmente particular. Fíjate que dentro encontrarás muchísimos estilos distintos, entre ellos el gótico, el estilo manuelino del que también te hablé en la guía sobre el Convento do Cristo de Tomar, y las herencias morisca y mudéjar, que se leen sobre todo en los azulejos y en los techos. Si ese lenguaje decorativo te intriga, el sitio donde se ve entero es el palacio de la Aljafería de Zaragoza.
Lo sorprendente es que todos estos estilos conviven en perfecta armonía, junto a los magníficos azulejos que verás tanto en el jardín como en casi todas las salas del palacio.
Oye, ¿y esas dos enormes torres blancas cónicas que se ven desde fuera?
Son la firma inconfundible del Palacio Nacional de Sintra. Yo también me lo pregunté hasta el final de la visita, cuando entré en las cocinas y lo entendí: son las dos gigantescas chimeneas que sacan el humo de los fuegos sobre los que los cocineros del palacio agasajaban a los invitados del rey.
Desde fuera no me lo habría imaginado nunca.
El interior del palacio, en cambio, lo encontrarás lleno de detalles y decoraciones. No es casualidad que siguiera siendo residencia de la familia real portuguesa hasta finales del siglo XIX, antes de que la caída de la monarquía, en 1910, lo convirtiera en monumento nacional.
Entre las cosas que no debes perderte, te aconsejo buscar la famosa Sala das Pegas, la sala de las urracas, donde estos pájaros aparecen pintados una y otra vez con el lema por bem en el pico. Se cuenta que João I, sorprendido por la reina mientras besaba a una dama de la corte, mandó pintar una urraca por cada dama del palacio, para callar con ironía las habladurías cortesanas. Es una anécdota que a los guías les encanta contar y que ningún documento confirma, pero refleja muy bien el ambiente del lugar.
Fíjate además en la belleza de los azulejos, una de las colecciones más importantes después de la del museo que hay en Lisboa.
¡Pero aún hay más!
Si consigues apartar la mirada de esos azulejos, descubrirás que también los techos del Palacio Nacional de Sintra son especialmente bonitos. El más célebre es el de la Sala dos Brasões, la sala de los escudos: una cúpula de madera artesonada realizada entre 1515 y 1518, con los 72 escudos del rey y de las familias nobles portuguesas.
En definitiva, esta es sin duda una parada obligatoria para visitar Sintra y empezar a descubrir su interesantísima historia. El palacio está en el Largo Rainha Dona Amélia, en pleno centro histórico, así que no te costará nada encontrarlo.
Precios y horarios (verificados en agosto de 2026): la visita «esencial» del palacio cuesta 13 € para un adulto, mientras que los jardines se visitan gratis; abre de 9:30 a 18:30, con última entrada una hora antes. Comprueba siempre la web de Parques de Sintra antes de salir de viaje, porque las tarifas cambian de un año a otro. Por la tarde encontrarás muchos más turistas, así que conviene llegar pronto.


2 – La Quinta da Regaleira
Aunque su aspecto pueda engañarte, la Quinta da Regaleira de Sintra es un palacio construido entre 1904 y 1910 por el italiano Luigi Manini, e incluye un jardín precioso, unas grutas y dos misteriosos pozos. Está muy cerca del centro histórico de la ciudad, así que no te resultará difícil llegar después de haber visitado el Palacio Nacional.
Este es, sin duda, uno de los edificios más enigmáticos de Sintra, y resulta especialmente interesante también por las leyendas y las numerosas referencias al esoterismo. En el exterior, la finca cuenta con más de 4 hectáreas de terreno en las que, además del espléndido palacio, encontrarás también bonitos estanques y pequeños templos.
La belleza de este lugar es tal que, desde 1995, entró también en el perímetro del Paisaje Cultural de Sintra protegido por la UNESCO.
La mayoría de los turistas que visitan la Quinta da Regaleira se quedan bastante fascinados con el estilo extravagante de la arquitectura, pero no saben que la atracción más interesante no está en la superficie, sino bajo tierra. Sí, porque aquí se encuentran dos famosísimos pozos en espiral, ligados a unos ritos de iniciación probablemente de inspiración masónica y templaria, que cada año atraen a miles de turistas de todo el mundo.
¡Esto sí que no te lo puedes perder!
En lo alto de uno de los pozos está la Capela da Santíssima Trindade. Desde aquí podrás coger una larga escalera que te llevará al interior del monumental pozo iniciático, hasta llegar a una de las criptas. Al fondo del pozo llegarás a la entrada de una gruta desde la que verás uno de los estanques más bonitos de la finca.
A mí me pareció un lugar único que te recomiendo visitar.
¿Te apetece profundizar?
Entonces encontrarás más información en esta guía, en la que te hablo justamente de la Quinta da Regaleira, con todas las cosas que ver y las curiosidades más interesantes.
Precios y horarios (verificados en agosto de 2026): la Quinta da Regaleira de Sintra abre todos los días: abre a las 10:00 todo el año y cierra a las 19:30 de abril a septiembre, a las 18:30 el resto de los meses, con último acceso a las 17:30 en ambas temporadas. La entrada general cuesta unos 20 €, con descuentos para jóvenes y mayores de 65 años. Atención a un detalle que confunde a mucha gente: la finca es de propiedad privada, así que su entrada es independiente de las de Parques de Sintra y no está incluida en ninguna entrada combinada.
Si estás en Lisboa te recomiendo también esta excursión que, además de Sintra, te llevará a descubrir Cabo da Roca y Cascais.

3 – Palacio da Pena y sus tesoros
¿Alguna vez has visitado un castillo azul, rojo, amarillo y gris (y no, no te estoy hablando de Disneyland)?
Entre las cosas que ver en Sintra, el Palácio da Pena me dejó realmente asombrada precisamente por los colores tan insólitos de esta impresionante construcción, nacida por voluntad del rey Fernando II y encargada a Wilhelm Ludwig von Eschwege, alemán, que de oficio era ingeniero de minas y general antes que arquitecto: un detalle que explica mucho del carácter fantasioso y libre del edificio.
El Palacio da Pena es relativamente reciente: Fernando II compró el terreno en 1838 y las obras se desarrollaron entre 1842 y 1854, con el edificio prácticamente terminado ya en 1847. Antes que él, allá arriba había un monasterio de los Jerónimos levantado por Manuel I a principios del siglo XVI, en el lugar donde en la Edad Media existía una capilla dedicada a Nuestra Señora de la Pena; el terremoto de 1755 lo dejó en ruinas. Los interiores son preciosos, el mobiliario se conserva a la perfección y el paisaje que se disfruta desde la cima es increíble.
Quizá no lo sabías, pero se trata de una de las atracciones turísticas más importantes de todo Portugal, hasta el punto de ser una de las Siete Maravillas de Portugal, porque representa un espléndido ejemplo del estilo arquitectónico romántico del siglo XIX.
Pero ¿qué hay que ver?
Pues bien, el interior está muy cuidado, con las estancias montadas tal como las dejó la familia real y muchísimos objetos de decoración realmente característicos. La parte más interesante, sin embargo, son probablemente las espléndidas terrazas que se asoman a los bosques del Parque de Pena. Aquí encontrarás muchísimas estatuas de tema mitológico, además de las preciosas decoraciones de los bastiones, entre ellas el célebre tritón que corona el arco de entrada.
Si los colores de las terrazas todavía te parecen brillantes y vivos, se lo debemos a las restauraciones de finales de los años noventa. La coloración original, roja y amarilla, se había ido apagando con los años hasta hacerlo parecer gris, y el Palácio da Pena de Sintra había perdido parte de su encanto característico.
¿Y el jardín exterior?
El parque que rodea el castillo es inmenso y, también aquí, podrás perderte durante horas. Encontrarás bosques y senderos escondidos, pero lo que de verdad te va a quitar el aliento son los numerosos miradores, perfectamente acordes con los ideales románticos de aquella época.
Precios y horarios (verificados en agosto de 2026): la visita «esencial» con palacio y parque cuesta 20 €, mientras que solo el parque cuesta 12 € y te da acceso a los jardines y a las terrazas exteriores, pero no a las salas. El parque abre de 9:00 a 19:00 y el palacio de 9:30 a 18:30, con última entrada una hora antes. Aquí la entrada al palacio es por franja horaria y este es el monumento más concurrido de Sintra, así que reservar por internet la entrada para el palacio y el parque no es un capricho: es la manera de no perder media jornada en la cola.


4 – Castelo dos Mouros, ruinas de la antigüedad
Entre las cosas que ver en Sintra no dejes escapar el Castelo dos Mouros, la antigua fortaleza de los moros, que los musulmanes construyeron entre los siglos VIII y IX, mucho antes de la reconquista cristiana de la península ibérica.
Hoy el Castillo de los Moros de Sintra se presenta como un castillo en ruinas y se encuentra dentro de los frondosos bosques de la Serra de Sintra. Tiene una historia importante, y curiosa: nunca fue tomado por las armas. Cuando en 1147 Afonso Henriques conquistó Lisboa, la guarnición de Sintra entendió que resistir no tenía sentido y se rindió espontáneamente. A partir de ahí el castillo perdió toda función militar y cayó lentamente en desuso.
La estructura, como podrás ver con tus propios ojos, fue restaurada en el siglo XIX. El mérito es del rey Fernando II, que desde 1840 financió cada año las obras, encargadas también aquí a von Eschwege: consolidó las murallas, repobló de árboles las laderas y conservó la capilla, eligiendo preservar el castillo sin modificar demasiado su arquitectura, para mantener su encanto de ruina antigua.
¿Por qué visitarlo?
El Castillo de los Moros es importantísimo para esta región de Portugal. Se convirtió en Monumento Nacional en 1910 y está protegido por la UNESCO desde 1995 porque forma parte del Paisaje Cultural de Sintra. Te aseguro que el espectáculo desde sus bastiones, a más de cuatrocientos metros de altitud, vale no solo el precio de la entrada, sino también el viaje a Portugal.
Desde aquí podrás ver los palacios más bonitos de Sintra, el ayuntamiento y las preciosas colinas. Además, disfrutarás de una vista única del océano Atlántico, desde una posición extremadamente privilegiada.
Vale, pero ¿cómo se llega?
Si quieres visitar el Castillo de los Moros debes saber que no está en el centro de Sintra, sino en la cresta de la Serra que domina la ciudad, a unos cuantos kilómetros de subida. Para llegar puedes coger el autobús 434, porque el recorrido por las colinas es bastante empinado. El autobús turístico sale de la estación de tren, atraviesa el centro de Sintra y llega después al Castillo de los Moros y al Palacio da Pena, siguiendo un anillo de sentido único.
Precios y horarios (verificados en agosto de 2026): la entrada del Castillo de los Moros cuesta 12 € para un adulto y el horario es de 9:30 a 18:00, con última entrada a las 17:30. Respecto a los demás monumentos, el castillo es el que mejor aguanta incluso un día de viento: está todo al aire libre, así que valóralo según el tiempo que haga.

5 – El paseo panorámico: mi experiencia
Sintra fue toda una aventura para mí.
Después de visitar los dos primeros castillos (rigurosamente a pie también en los desplazamientos), me aventuré hacia el Palacio da Pena, feliz de poder hacer el paseo panorámico del que hablaban los carteles y mi guía. Teniendo en cuenta que llevaba un bolso muy pesado y unas sandalias de cuero poco adecuadas para una ruta de senderismo, me di cuenta demasiado tarde de que lo que yo creía un paseo era en realidad un auténtico recorrido por el bosque.
¡Una escalada de verdad!
A menos que tengas calzado adecuado, te desaconsejo totalmente emprender este camino.
A ratos creía haberme perdido en el bosque porque ya no había indicaciones, otras veces estuve a punto de resbalar, pero era demasiado tarde para dar media vuelta y rehacer el mismo trayecto de bajada. No fue agradable encontrarme sola en el bosque sin saber adónde ir y con el móvil sin cobertura. Total, que no disfruté del todo la visita al Palacio da Pena por el cansancio y el esfuerzo que me había costado llegar hasta allí.
No sé si me equivoqué yo de ruta y cogí el camino de la escalada en lugar del paseo, distraída por la belleza del paisaje; en cualquier caso, ¡ten cuidado!
De todos modos, los paisajes que pude admirar durante mi caminata eran realmente encantadores.
Visitar Sintra también es esto.

Información práctica sobre Sintra
Llegar a Sintra desde Lisboa es muy fácil. Las dos ciudades están bien conectadas por el tren que sale de Rossio o de Oriente y tarda unos cuarenta minutos en llegar a destino.
Una vez en Sintra, podrás elegir entre ir a pie, coger el bus turístico o alquilar algún medio como una bicicleta. Yo la hice entera a pie y al final del día no podía más, así que te recomiendo el bus turístico.
El bus para, entre las empinadas cuestas de la ciudad, en todos los puntos de interés. El billete diario del 434 cuesta 13,50 € (con un pequeño descuento si lo compras por internet) y pasa cada quince minutos aproximadamente: te lo recomiendo encarecidamente, a menos que seas un escalador experto.
Sobre las entradas, ten en cuenta dos cosas. La primera es que los monumentos gestionados por Parques de Sintra (Palacio Nacional, Pena, Castillo de los Moros, Monserrate) tienen entradas combinadas que compensan si visitas al menos dos. La segunda es que la Quinta da Regaleira, al ser privada, queda siempre fuera de esas combinaciones y se paga aparte.
Un consejo práctico sobre el orden del día: empieza por el Pena nada más abrir, cuando los autocares de Lisboa todavía no han llegado, después baja al Castillo de los Moros y termina en el centro con el Palacio Nacional y la Quinta. Al revés, llegar al Pena a media mañana significa encontrarte la peor cola del día.
Otro consejo que me apetece darte, si prefieres no pensar en nada, es reservar el tour panorámico de un día. Yo por desgracia no lo conocía durante mi visita y tuve la mala suerte de descubrirlo solo cuando volví a casa. Se trata de una excursión que, además de llevarte a los palacios más bonitos de Sintra, te acompañará también hasta la costa de Portugal.
Aquí podrás descubrir el precioso Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa, y continuar hasta llegar a la Costa de Estoril con los pueblos de Cascais y Oeiras.
En definitiva, una bonita aventura.
Y tú, ¿cuál de los palacios de Sintra te llama más la atención: el Pena con sus colores imposibles o los pozos iniciáticos de la Regaleira?

